Con Disuria, la historia íntima de un perro incapaz de orinar y el derrotero por asistirlo en su convalecencia, el mexicano Daniel Toca ganó la segunda edición del Premio Hispanoamericano de Narrativa Las Yubartas. El anuncio se realizó el viernes en la sala Alfonsina Storni de la Feria del Libro, en un acto que combinó presencialidad y virtualidad, donde Maxi Papandrea (de editorial Sigilo), Dejanira Álvarez (Directora de la Feria del Libro de Nueva York, FILNYC), José Higuera López (fundador y Presidente de la FILNYC) y Martín Fernández Buffoni (de la editorial Hum, de Uruguay) comunicaron el fallo y entablaron una breve conversación por videollamada con el ganador.
El premio tiene una singularidad. Es una iniciativa de la Feria Internacional del Libro de la Ciudad de Nueva York (FILNYC), en colaboración con una red de 12 casas editoriales independientes de América Latina, el Caribe, España y Estados Unidos: Laguna Libros (Colombia), Hueders (Chile), Pesopluma (Perú), Sigilo (Argentina), Dum Dum (Bolivia), Severo (Ecuador), Hum (Uruguay), Las Afueras (España), Antílope (México), Chatos Inhumanos (Estados Unidos), Editorial Moinhos (Brasil) y Trabalis Editores (Puerto Rico).
Acordar un ganador de entre 2.183 postulantes y articular una decisión colectiva entre 12 cuerpos editoriales del continente –cada uno con su propia identidad– es, de por sí, un desafío que, sin embargo, han sorteado exitosamente. Para garantizar transparencia, cada manuscrito es revisado por dos sellos diferentes. La novela será publicada al mismo tiempo en 12 países y tendrá, por lo tanto, 12 ediciones distintas: 11 de ellas en español y una en portugués. La presentación oficial será durante la octava edición de la Feria del Libro de Nueva York, que se realizará entre el 21 y 25 de octubre.
Además de escritor, Daniel Toca (Ciudad de México, 1979) es artista visual y sonoro. Su obra se inscribe en una zona de cruce entre disciplinas, donde explora las relaciones entre voz, sonido, silencio y espiritualidad a través de diversos medios. Según explicó, piensa la página del libro como un lienzo, es decir, como una superficie ocupada no solo por texto sino también por imágenes. No sorprenderá que cuando la novela ganadora combine en sus páginas relato con dibujos. “Disuria es un libro escrito desde la angustia y el cuidado, acompañando a mi perro en su enfermedad. A veces me sentía en una versión doméstica y torpe de Temor y temblor, de Søren Kierkegaard, caminando con él hacia el lugar del sacrificio”, señaló el autor, que se presentó bajo el seudónimo “Pan de Neda”.
Desde 2019, Toca ha desarrollado libros que combinan investigación documental, pensamiento místico y estructuras narrativas no lineales. Entre sus publicaciones se encuentran Malo (2024), Flama Pagana (2023), Para cuando caen los cantos abatidos (2022) y Sauntering (2019), ganador del Puchi Award. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México y actualmente reside en Ferrol, A Coruña. Disuria propone “una escritura fragmentaria, una economía radical del lenguaje y un diálogo constante entre texto e imagen”.
El jurado ha destacado que Disuria “es una obra que, en su aparente minimalismo, despliega una complejidad formal y conceptual extraordinaria. La tensión entre imagen y palabra, entre repetición y variación, produce una experiencia de lectura que desafía cualquier clasificación estable. Se trata de un libro que no cabe en un solo género, y que precisamente en esa condición liminal encuentra su potencia: un artefacto literario que expande las posibilidades de lo narrativo contemporáneo”.
Papandrea destacó que el premio busca reconocer obras narrativas de todo tipo: toda hibridez es bienvenida. La novela ganadora, en ese sentido, se sitúa en un territorio intermedio entre la narrativa, la poesía visual y el ensayo. Fernández Buffoni, por su parte, valoró la “contaminación de gustos” que se da en la lectura de editores de todo el continente.
Dejanira Álvarez, en tanto, señaló que el galardón busca fortalecer y visibilizar la narrativa hispanoamericana contemporánea, reconociendo tanto la diversidad de voces como los géneros literarios. Y contó que, a partir del acuerdo con una distribuidora de Estados Unidos, la obra llegará a la biblioteca pública de Nueva York, así como a librerías y bibliotecas de Georgetown, Princeton, Stanford, Berkeley, Illinois, Texas y Wisconsin, entre otros lugares. Así, el premio no solo consagra una obra, sino que garantiza su circulación.
El nombre del premio –Las Yubartas– evoca el recorrido de las ballenas jorobadas: una migración larga y constante que cruza fronteras y conecta territorios, lenguas y culturas. La metáfora sintetiza el espíritu del proyecto: una literatura en movimiento, sin centro fijo. En su primera edición, el premio fue otorgado al escritor mexicano Amaury René Sánchez Colmenares por su obra Acequia, publicada simultáneamente por las editoriales participantes. En Argentina, fue editada por el sello Sigilo.








