Un vecino del barrio privado más conocido de Buenos Aires dispara a carpinchos en su jardín

Un vecino del barrio privado más conocido de Buenos Aires dispara a carpinchos en su jardín

El hombre, en pantalón de pijama y descalzo, camina por el borde de la piscina de su casa y dispara con un arma. El blanco son carpinchos, también conocidos como capibaras, roedores gigantes que están a pocos centímetros, en la orilla de su jardín sobre uno de los lagos artificiales del complejo cerrado de viviendas Nordelta, el más grande y emblemático de Buenos Aires. El video, difundido por la Asociación Civil La Voz de los Carpinchos, es una muestra extrema de la difícil convivencia entre los residentes de la zona y los restos de la fauna autóctona del lugar, que antes de ser una megaurbanización de gente acaudalada era un humedal repleto de especies salvajes.

Nordelta comenzó a construirse a fines de los noventa en la cuenca del río Luján, a unos 40 kilómetros del centro de Buenos Aires. Su creador fue el empresario Eduardo Costantini, quien también es el fundador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Actualmente viven en el lugar alrededor de 50.000 personas, distribuidas en 28 barrios, que tienen allí dentro todo lo que necesitan: colegios, centros comerciales, oficinas, clubes deportivos.

El conflicto con los carpinchos es de larga data y ha tenido distintos momentos. Uno de los más álgidos fue hace dos años, cuando se aprobó una iniciativa para esterilizar a los animales y relocalizarlos en áreas naturales. La situación, fuera de los muros del barrio, fue objeto de críticas y burlas.

El video difundido esta semana, en cambio, despertó un repudio generalizado. El hombre que dispara fue identificado como Sebastián Favre, un piloto de 49 años. La denuncia del episodio, captado el 17 de septiembre pasado por uno de sus vecinos, derivó en un allanamiento policial en el que, según medios locales, se encontró un arma de aire comprimido, y en la apertura de un procedimiento judicial por maltrato animal. Además, Favre fue multado por el propio barrio, que en su código interno prohíbe el uso de armas en zonas residenciales.

En un comunicado, Nordelta S.A. expresó su “repudio” y aclaró que “fueron los propios vecinos del barrio quienes, movilizados por el cuidado de la comunidad y de la fauna, alertaron sobre lo sucedido”. “Desde Nordelta S.A. repudiamos categóricamente este hecho. Somos una ciudad que elige la convivencia armónica con el ecosistema y el respeto por la vida silvestre. El accionar de este vecino no representa el espíritu de nuestra comunidad”, sostiene el texto.

Además de la denuncia presentada por residentes del barrio y la Asociación Vecinal Nordelta (AVN), también la Defensoría del Pueblo bonaerense presentó una denuncia penal por el episodio y pidió que el hecho no sea investigado únicamente como un posible caso de maltrato animal, sino también bajo el régimen específico de protección de la fauna silvestre.

Para Silvia Soto, que es vecina del barrio desde 2012 y presidenta de la Asociación Civil La Voz de los Carpinchos, “esto no es un hecho aislado sino que expone un conflicto estructural de esta ciudad”. Según explica la mujer, que se define como ambientalista-animalista, Nordelta ocupa más de 1.700 hectáreas en las que solo se han registrado cinco especies de “mamíferos sobrevivientes”, de acuerdo con un estudio de impacto ambiental realizado por la misma desarrolladora.

Soto también asegura que la supuesta superpoblación de carpinchos no es tal. Ya no se ven grandes manadas circular por los barrios como algunos años atrás, lo que había generado denuncias por parte de los vecinos por daños en los jardines, ataques a mascotas y accidentes de tránsito. Sin embargo, señala, el argumento de la invasión animal se utiliza para justificar acciones de violencia extrema. “Esto viene escalando. El mismo fin de semana en que ocurrió lo registrado en el video, otra vecina encontró un carpincho baleado y han aparecido otros cuerpos de carpinchos aplastados en el helipuerto de Nordelta”, apunta.

La Asociación Civil La Voz de los Carpinchos demanda que no se avance con nuevas obras en las únicas dos hectáreas que permanecen en estado natural y que se construyan corredores biológicos y áreas de reservas naturales, donde los animales puedan pastorear y descomprimir los lotes privados, que cada vez están más cerrados. De hecho, la organización también solicita la colocación de rampas para que los carpinchos puedan subir y bajar del agua, dado que los márgenes de los canales están cubiertos por muros que lo imposibilitan y que se suman a otras contenciones como alambrados y cercos eléctricos.

El video del vecino armado reavivó la discusión sobre el avance de las grandes urbanizaciones en tierras vírgenes y recordó un debate pendiente. Pese a distintos intentos durante la gestión de Alberto Fernández (2019-2023), el Congreso no logró aprobar una ley de protección de humedales largamente demandada por sectores ambientalistas. Con la llegada de Javier Milei a la Casa de Gobierno, en diciembre de 2023, la agenda medioambiental retrocedió e incluso se impulsaron cambios que revirtieron protecciones existentes para entornos naturales.