El apellido Di Carlo tiene una extensa trayectoria en la historia Ángel fue secretario durante la gestión de Antonio Vespucio Liberti, mientras que Osvaldo (más conocido como Titi para el mundo River) fue vicepresidente y a la vez presidente del Consejo de Fútbol entre 1983 y 1989 y presidente del club en ese mismo año. Y ahora, Stefano Di Carlo, bisnieto y nieto respectivamente de Ángel y Titi, podría llegar a la presidencia de River si los socios del club lo eligen en las elecciones que se llevarán a cabo el 1 de noviembre.
Acompañado por Jorge Brito y Rodolfo D’Onofrio, en el salón Pampa del hotel Sheraton, Di Carlo lanzó formalmente su candidatura a ocupar el sillón presidencial de River y así darle continuidad a un proceso que surgió hace ya 12 años.
Un proyecto. Un equipo. Un presidente. Ese es el eslogan que se mantiene desde aquel momento cuando D’Onofrio llegó a la presidencia de River, a fines de 2013. Y que luego de ocho años, continuó con cuatro más con Brito a la cabeza. Y ahora el desafío de Di Carlo, quien se crio en el club y estudió en el Instituto River, será potenciarlo aún más para lograr un crecimiento aún más exponencial del club.
Durante la presentación, Di Carlo, de 36 años y que en caso de ser presidente será el más joven de la historia de River, buscó poner en valor la construcción colectiva de los últimos doce años de gestión, con un mensaje que apuntó a resaltar la idea de proyecto y legado. En ese marco, repasó la historia política reciente de River.
“En 2013 se vino a proponerle al socio de River un camino con un eslogan, que como habrán notado hemos retomado, que era un proyecto, un equipo, un presidente”, recordó.
Y siguió: “Ese eslogan en ese momento para muchos podía parecer una promesa porque era algo que se planteaba la gente, que era incierto como todo lo que venía siendo incierto en el River de esos años previos a esta gestión pero hoy podemos decir que ese eslogan es una realidad, que esa realidad ha generado dos presidentes del club y un candidato a presidente para continuar el liderazgo de este proyecto”.
En esa misma sintonía, subrayó la importancia de haber consolidado una “gestión previsible y coherente”. Y destacó: “En un país donde no hay tantos proyectos, donde no hay continuidad, donde impera el ego y la mezquindad de las personas, creo que en ese sentido Rodolfo y Jorge han construido algo que no existe, que no es común en Argentina. Es el proyecto por sobre todo, es la continuidad, es la previsibilidad, es la coherencia en el tiempo, es un norte hacia dónde caminar y hacia dónde mirar cuando uno tiene algún contrapunto en lo que tiene que ver con el hacer, que nos encuentra todos los días trabajando y actuando”.
Foto: Maxi Failla Di Carlo, quien la semana pasada fue papá de Lucio, su segundo hijo (la hija mayor se llama Emilia) también tuvo palabras de reconocimiento hacia quienes lo precedieron en la conducción al agradecer “la generosidad, la altura y lo que han logrado en términos de un proyecto, que me toca liderar su continuidad”, pero “también el enorme esfuerzo personal, generoso, desinteresado, no habitual en Argentina y en ningún lado, me animo a decir”.
Y añadió, al hablar sobre el significado personal de este paso en su carrera dirigencial: “Es un gran honor y un gran orgullo también, porque siempre lo digo esto y lo pienso: me resulta un orgullo mucho mayor ser continuador de un proceso que encuentra tres nombres y si Dios quiere 16 años, que ser fundacional de algo. Porque en un punto no solo estamos continuando 12 años de una administración que ha puesto a River en otro lugar y lo ha transformado para siempre, sino también porque estamos continuando una mirada y un proyecto que tiene 124 años”.
El dirigente apeló a la historia familiar para reforzar el sentido de pertenencia: “Siempre pienso, no solo en mi abuelo que ha sido presidente del club, sino también en mi bisabuelo, que llegó a la Argentina a principios de 1900, que a los 14, 15 años se involucraba en un club que era River y que cuando fallece ya tenía el Monumental y se había convertido en la pasión mayoritaria de los argentinos. Por eso la responsabilidad, el entendimiento profundo de lo que significa y, para adelante, decir que primero hay un nuevo piso”.
Si bien evitó adelantar detalles de su plataforma, Di Carlo sí dejó planteada una idea fuerza de lo que vendrá: “Si bien no es este el ámbito para quizás desarrollar una plataforma electoral y contarle al socio con la rigurosidad que sí vamos en breve a tener para compartir parte de lo que viene, solo quiero decirles que tenemos un principio rector, que es estar cerca de la gente y cerca del socio”.
Foto: Maxi FaillaEn ese sentido, afirmó que además de la proximidad hacia el socio, habrá tres ejes importantes en su gestión: el fútbol (con la Copa Libertadores como principal objetivo), la infraestructura (se evaluará la posibilidad de seguir ampliando el Monumental) y el desarrollo de la marca global de River en el mundo.
Di Carlo estará acompañado por Andrés Ballota, Ignacio Villarroel y Mariano Taratuty, como sus vicepresidentes. Con esta fórmula, el oficialismo de River vuelve a competir por la presidencia del club.
El apoyo de Brito y D’Onofrio
Como primer orador del evento en el que se presentó la candidatura de Di Carlo, Brito destacó los enormes logros de los doce años de gestión del oficialismo y las posibilidades que tiene el club de seguir creciendo. “Es emocionante lo que hemos hecho estos doce años con Rodolfo y Stefano, y con toda la Comisión Directiva que nos acompañó. Agarramos un club que estaba en las ruinas e hicimos un gran esfuerzo para ponerlo donde está”, sostuvo. Y agregó: “Stefano Di Carlo va a ser un gran presidente”,
Por su parte, D’Onofrio enfatizó: “Logramos que River volviera a ser River” y aseguró que “el club está en su mejor momento. Y dirigiéndose a Di Carlo, afirmó: “Estoy seguro de que vas a ser un gran presidente. Y vamos a estar orgullosos de que un joven que salió de nuestra casa sea un gran presidente”.








