“Sería genial poder tener una bala propia”

“Sería genial poder tener una bala propia”


Juan Manuel Arrieguez conquistó la primera medalla del atletismo argentino en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025. El chillarense, de 21 años, ganó el oro en lanzamiento de bala, al imponerse en una final disputada bajo la lluvia con una marca de 18,39 metros. Y tras escuchar el himno nacional desde lo más alto del podio, hizo una confesión insólita: “Puede parecer un chiste, pero no tengo balas”.

“Las balas que tengo son prestadas. Son dos que me dio Germán Lauro. Es un orgullo para mí poder entrenar con cosas que él usó”, contó en charla con TyC Sports luego de su consagración, revelando el lindo gesto que tuvo con él el trenquelauquense, referente argentino en las pruebas de lanzamiento y sexto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en bala, disciplina en la que es dueño del récord nacional absoluto.

“Sería genial poder tener una bala propia, para tener la confianza de que adonde vaya voy a tener la bala que yo quiero. Necesitaría una bala de competencia que pesa 7,260 kilos. Es la que más necesito”, continuó el flamante campeón panamericano.

Arrieguez nació en septiembre de 2003 en Chillar, una localidad de 4 mil habitantes ubicada a unos 65 kilómetros al sur de Azul. Allí, probó con varios deportes hasta que descubrió el lanzamiento de bala. En 2017, comenzó a entrenar en la Escuela Municipal de Atletismo de Azul, donde fue perfeccionando su técnica. Y hoy está instalado en Tandil.

“Estoy orgulloso de ser chillarense. Como en todo pueblo hacemos de todo. Y yo pasé por todos los deportes Pero bueno, con el tamaño que tenía, terminé en bala”, contó entre risas. “Quizás si hubiera habido rugby, habría hecho rugby, pero me tocó bala. Un día me vio un tipo que es un genio, Julio Piñero, mi entrenador. Y me dijo ‘Si no venís a entrenar conmigo, te voy a buscar’. El resto es historia”, contó.

Arrieguez se quebró al abrazar a Piñero, su entrenador de toda la vida. Foto Prensa COA

Piñero destacó hace unos años la dedicación de su pupilo. “Este deporte es una pasión, es una elección. Y Juan es uno de esos chicos que uno ve en la pista entrenando con mucho frío, con lluvia, con lo que sea, porque quiere algo y sueña. Y eso está bueno”, comentó.

Arrieguez sueña en grande. Sueña con llegar algún día a los Juegos Olímpicos. Y con esa meta en la cabeza, de a poco va mejorando sus marcas y sumando logros.

Su primer podio internacional llegó en 2022, cuando ganó el bronce con 17,21 metros en el Sudamericano Sub 23 que se disputó en Cascavel, Brasil. Unos meses antes había terminado octavo en el Mundial Sub 20 de Cali con 18,54, con un implemento de seis kilos. El año pasado, se coronó campeón en el Sudamericano Sub 23 de Bucaramanga con 17,73. Y en abril quedó tercero en el Sudamericano de Mayores de Mar del Plata con 18,78 metros, su mejor marca persona.

Y ahora, brilló en Asunción, en una final que fue un duelo vibrante entre él y el brasileño Vinicius Avancini. El bonaerense arrancó con un lanzamiento de 17,69 metros, siguió con 18,06 y en la tercera ronda se afianzó como líder con 18,36. Su rival estaba a apenas cinco centímetros con 18,31 -la marca que eventualmente le daría la plata- y parecía que lo iba a hacer transpirar; pero en sus últimos tres intentos consiguió apenas 18,14 como mejor registro. Así, sentenció la victoria del argentino, que con el oro asegurado, se anotó 18,39 en su último turno.

El bronce fue para Alessandro Soares, otro representante de Brasil, con una marca de 17,97 metros.

Arrieguez se impuso en una final disputada bajo la lluvia. Foto Prensa COAArrieguez se impuso en una final disputada bajo la lluvia. Foto Prensa COA

“Cuando vi que había ganado, sentí una emoción terrible. Ese último lanzamiento no sé de dónde salió, pero una alegría inmenso”, comentó emocionado quien heredó el título panamericano de Nazareno Sasia, campeón en Cali 2021, la primera edición de los Juegos continentales junior.

“Este fue un año caótico, de muchos cambios. Tuvimos algunos bajones, pero creo que tengo un gran equipo de trabajo y eso me hizo llegar a estos Panamericanos como llegué. Hicimos una puesta a punto bárbara y se lo agradezco a mi equipo por eso”, relató.

Y agregó: “Como dice mi entrenador, uno no elige las condiciones en las que compite y tiene que estar preparado para todo. Nosotros entrenamos mucho bajo la lluvia y creo que competir en esas condiciones me da un poco de confianza”.

Arrieguez confesó que lanzó con muchos nervios en la final, pero afirmó: “Si no te ponés nervioso, no te gusta”. “Hoy no podía dormir, sentía nervios, me descompuse. Por todo eso, también esta medalla es realmente preciosa”.

Y cerró: “Representar a la Argentina y escuchar el himno me llena el pecho de orgullo”.

Argentina sigue agrandando su cosecha

Con el eco de la consagración de Arrieguez aún en el aire, Argentina alimentó su medallero con dos oros y dos platas en el arranque de la jornada del miércoles.

Las doradas llegaron desde el agua, en el primer día de competencia del canotaje sprint. Aramís Sánchez se impuso en el C1 1000 metros masculino con un tiempo de 4m17s18, por delante del brasileño Mateus Nunes (4m23s98) y el mexicano José Gil (4m26s33). Y Paulina Barreiro ganó el K1 200 femenino con 45s71 y fue escoltada por la chilena Maira Toro (45s87) y la uruguaya Emilia Milich (46s93).

Ese deporte aportó además una plata. La de Vicente Vergauven, que fue segundo en el K1 1000 con 3m54s88. El oro fue para el chileno Sebastián Alveal (3m54s65) y el bronce para el canadiense Jérémy Lantz (3m56s88).

El cordobés Bautista Ahumada Cirrincione se colgó una plateada en el slalom masculino del esquí náutico. Escoltó al canadiense Charles Roos. El tercero puesto fue para el mexicano Jaime Palomino.