Desde Zulia, una de las regiones que más padece de apagones recurrentes en Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó de que estaba en conversaciones con la alemana Siemens y la estadounidense General Electric para la resolución definitiva de la crisis eléctrica que vive el país con distintas intensidades, intermitencias y blackouts masivos desde hace casi dos décadas.
“Gracias a ese diálogo diplomático [con Estados Unidos] puedo decir que ya nosotros estamos en relación directa con Siemens y con General Electric para resolver el problema eléctrico en el estado Zulia”, dijo durante un acto celebrado en la ciudad de Maracaibo.
En la capital zuliana, en el occidente venezolano, partió una jornada que el chavismo ha llamado “peregrinación contra el bloqueo y las sanciones”, con la que aspira presionar a Estados Unidos para el levantamiento de todas las restricciones impuestas al país. La mandataria y su equipo de Gobierno tienen previsto hacer caravanas en todo el país por dos semanas. “Cuando aquí se va la luz en la madrugada, yo tampoco duermo; ahí están mis conversaciones con el gobernador (de Zulia, Luis Caldera). Sé lo que está pasando”, afirmó la política del chavismo.
Los habitantes de Zulia, estado fronterizo con Colombia, llevan años padeciendo racionamientos de varias horas al día, desde hace varios años, que han contraído severamente la economía de la región petrolera. En los últimos meses, los cortes se han intensificado en poblaciones en las que las temperaturas pueden alcanzar los 40 grados centígrados. Durante años, el chavismo ha declarado emergencias en el sector eléctrico para destinar recursos para la rehabilitación que han terminado en un laberinto de corrupción.
Rodríguez aseguró que a partir del 3 de enero, cuando Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, en medio de una intervención militar, se decidió “abrir un nuevo capítulo de la vida política nacional”, así como “un nuevo capítulo de la geopolítica” y de las relaciones internacionales de Venezuela que “incluya también a los Estados Unidos”.
El 70% de la red eléctrica de Venezuela está alimentada por la Central Hidroeléctrica de Guri, en el sur del país, que tiene graves fallas por falta de mantenimiento, antigüedad de los equipos y grandes presiones por las fallas de los sistemas complementarios. En 2025, Nicolás Maduro firmó acuerdos con China para la rehabilitación del servicio eléctrico y CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y Caribe, aprobó un proyecto para la rehabilitación de seis de las 48 unidades de generación de Guri. Hace semanas, representantes de las compañías extranjeras ya inspeccionaron esta infraestructura para determinar las obras necesarias.
Estos planes tuvieron un empuje en febrero durante la visita del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright. La reactivación económica de Venezuela que se ha planteado Estados Unidos con inversiones petroleras y mineras tiene el lastre de la deficiencia de los servicios públicos. En marzo, Rodríguez designó como ministro de Energía Eléctrica a Rolando Alcalá, un ingeniero electricista de la Universidad Simón Bolívar, una de las principales casas de estudio de Venezuela, cortando la línea de ministros del sector, militares y con poca experticia en el área. Según Rodríguez, se ha establecido una asociación energética a largo plazo con Washington, con “proyectos definidos” en el tema eléctrico y que se concretarán “muy pronto”.
Como parte del acto en el Zulia, Rodríguez cruzó el Puente sobre el Lago de Maracaibo seguida por una caravana de motos y por algunas embarcaciones desde el estuario. Luego, la mandataria difundió en televisión un mensaje grabado de poco más de tres minutos en el que hizo un balance de sus 100 días al frente del Gobierno descabezado el 3 de enero por Estados Unidos. Entre los indicadores de su gestión sobrevenida, mencionó la amnistía otorgada a 8.000 personas, la producción de 1,1 millones de barriles de petróleo diarios y una tasa de homicidios de tres cada 100.000 habitantes.
“Hoy Venezuela vuelve a levantarse, con fuerza propia, con su rol en el mercado energético global. Hemos vuelto al escenario internacional”, aseguró la mandataria. “Cientos de empresas han mostrado interés en invertir en el país, y gracias a la diplomacia venezolana, recuperamos nuestra representación en el Fondo Monetario Internacional, abriendo acceso a nuestros recursos para salud, servicios básicos, producción nacional estratégica y estabilización de nuestras reservas internacionales”. También reconoció las enormes expectativas que ha abierto el “nuevo momento político” que ella ha inaugurado. “Nuestros equipos trabajan por lograr las mejoras en plazos razonables y con hechos verificables. Pero estamos dando los primeros pasos. Estos 100 días no son un punto de llegada, son el inicio de una nueva etapa”.







