Rafa Márquez tuvo un bravo inicio como seleccionador de México. La prueba fue contra una lúcida Colombia en la que el adolescente favorito de México, Gilberto Mora, se inventó un gol para empatar 1-1. El equipo tricolor salió con la espada chata al ataque debido a las lesiones de sus mejores delanteros como Raúl Jiménez y Julián Quiñones. Los mayores pendientes por resolver: el puzle del gol y afinar la maquinaria defensiva.








