Polonia permanece en alerta ante la posibilidad de un ataque ruso en territorio de la OTAN que extienda a la UE la guerra que tiene lugar en Ucrania. El primer ministro, el conservador Donald Tusk, advirtió a finales de abril que podría producirse en cuestión de meses. El impacto de un dron el viernes pasado en Rumania, que causó dos heridos, se suma a un registro cada vez más amplio de provocaciones del Kremlin por debajo del umbral del conflicto abierto. El dirigente polaco ha instado a sus socios en la Alianza Atlántica a tomarse la amenaza en serio. La naturaleza ambigua de las acciones híbridas plantea a los aliados el dilema de gestionar la escalada y articular una respuesta.
Polonia advierte del aumento de provocaciones rusas y urge a la OTAN a tomársela en serio







