Tras 13 meses de investigación, la Policía de Río Negro desarticuló una organización que traficaba cocaína y marihuana desde el Alto Valle hacia Bariloche. Hubo 9 allanamientos y dos detenidos.
Una investigación federal permitió desarticular una red criminal dedicada al tráfico de cocaína y marihuana entre el Alto Valle y San Carlos de Bariloche. La organización aprovechaba el incremento del valor de mercado en la zona cordillerana para la comercialización de estupefacientes al menudeo.
Las tareas investigativas se extendieron por un período de trece meses bajo la supervisión de la Fiscalía Federal a cargo de Sebastián Gallardo. La pesquisa determinó la existencia de una red con roles definidos que incluía proveedores, transportistas, captadores de mulas, prestanombres y vendedores finales.
En un despliegue que involucró a 120 efectivos de la Policía de Río Negro, se concretaron nueve allanamientos simultáneos. Ocho procedimientos se realizaron en Allen y uno en el barrio Pájaro Azul de Bariloche, logrando interrumpir la cadena de abastecimiento regional de drogas.
Durante los operativos se secuestraron 1,6 kilogramos de cocaína con un sello distintivo vinculado a la marca automotriz Audi y 1,1 kilogramos de marihuana. También se incautaron tres armas de fuego, veinte celulares, máquinas contadoras de billetes, 2,4 millones de pesos, 16 400 dólares y 205 euros.
La Justicia Federal dispuso la detención de dos hombres mayores de edad y la imputación de otras cinco personas por infracción a la Ley 23737. Dos de los involucrados, oriundos de Fernández Oro y Allen, habían sido interceptados previamente en el ingreso a Bariloche con cargamento y armamento.







