Por primera vez, los Testigos de Jehová de todo el mundo podrán donar y recibir transfusiones de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma y plaquetas, aunque no de sangre entera de otra persona.
La noticia fue comunicada mediante una disposición titulada “2026 Governing Body Update #6”, el sexto anuncio del año del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová.
En un video difundido en varios idiomas reafirman que “la vida y la sangre son sagradas”, pero que “los avances en este campo han planteado muchas preguntas“.
Por eso, advierten en el video publicado en la web, “cada cristiano debe tomar su propia decisión respecto del uso de su sangre en el ámbito quirúrgico y en relación con los tratamientos médicos”.
El cambio de postura está fundamentado en la Biblia, con una cita de la carta de San Pablo a los Gálatas, en el Nuevo Testamento: “Cada uno llevará su propia carga”, en referencia a que cada cristiano puede tomar su propia decisión en este asunto.
La prohibición de las transfusiones de sangre era uno de los aspectos más controvertidos de esta religión, ya que en la práctica impedía acceder a importantes tratamientos médicos y quirúrgicos.
El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová anunció que la decisión de “aceptar glóbulos rojos, glóbulos blancos, plasma o plaquetas obtenidos de la sangre de otra persona es una cuestión de conciencia individual“.
“De manera similar, cada Testigo debe decidir si dona o no su propia sangre, siempre que esta se utilice únicamente para proporcionar componentes o fracciones a otras personas”, señala el comunicado.
El rechazo, practicado durante décadas por motivos religiosos, a las transfusiones de sangre entera de otra persona “permanece sin cambios”, afirma la organización, que cita un versículo bíblico de los Hechos de los Apóstoles.
“La sangre sigue siendo sagrada para los Testigos de Jehová, que continúan considerando la vida y la sangre como valiosos regalos de Dios”, declaró Paul Gillies, portavoz internacional de los Testigos de Jehová.
“Reconocemos que las decisiones médicas relacionadas con los componentes de la sangre son una cuestión de conciencia entre cada Testigo y su Dios, Jehová”, agregó.
“Los Testigos de Jehová aman la vida y desean recibir la mejor atención médica disponible. No practican ni recurren a curaciones milagrosas, y acuden a médicos capaces de brindar tratamientos eficaces que, al mismo tiempo, respeten sus deseos, valores y creencias”, concluye el comunicado, que deja la decisión final en manos de cada persona.
Los Testigos de Jehová cuentan con más de nueve millones de miembros en todo el mundo, reunidos en congregaciones presentes en más de 200 países y territorios.
En los últimos años se hicieron públicos distintos casos en los que fieles se negaban a recibir un tratamiento por oponerse a las transfusiones o hasta impedían que los médicos realicen intervenciones urgentes para sus hijos. Un caso así ocurrió en San Martín de los Andes el año pasado, cuando un juez de familia de Neuquén permitió que un bebé que nació con una obstrucción intestinal reciba atención médica pese a que sus padres se oponían por cuestiones religiosas.









