Un perito oficial de San Isidro describió que Diego Armando Maradona (60) tuvo una agonía “en un periodo cortito” y afirmó: “Fue una muerte fulminante”. Su testimonio fue uno de los más esperados del debate y la acusación buscó poner en duda sus conclusiones.
Pablo Ferrari forma parte de la Asesoría Pericial de San Isidro. Su intervención en la causa Maradona se formalizó en abril de 2024, cuando los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 3, Maximiliano Savarino, Verónica Di Tommaso y Julieta Makintach, incorporaban prueba al primer debate, el cual fue finalmente anulado por el escándalo de la magistrada y la filmación de un documental que la tenía como protagonista.
El perito Ferrari fue el último testigo de este segundo debate por el caso, en el que ya declararon 73 personas en 44 audiencias y está a cargo del TOC N° 7 sanisidrense, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Este martes se confirmaron las fechas para comenzar con la etapa de alegatos: las partes acusadoras lo harán el 8, 13 y 14 de octubre; mientras que las defensas tendrán su turno el 20, 21 y 22 del mismo mes.
La declaración de Ferrari era una de las más esperadas del debate, ya que sus conclusiones basadas en cuatro puntos centrales mostraban “diferencias sustanciales” con los resultados de la Junta Médica, realizada por más de 20 profesionales.
“No podemos descartar que no haya muerto de Covid. El fallecimiento de Maradona fue en plena pandemia. Los cadáveres que se analizan en una institución ya vienen con información previa. Me parece un error metodológico no haberle hecho”, sostuvo al ser interrogado por Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov (41).
El testigo agregó que “la enfermedad del coronavirus ingresaba por las vías respiratorias y podía ser fulminante en su virulencia y matar al paciente en pocas horas”.
Ferrari describió que analizó estudios realizados a Maradona en sus últimos años para responder a cuatro puntos que fueron solicitados por los jueces a pedido de la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque (45).
“Los indicadores de funcionalidad hepática fueron normales en 2018, levemente empeorados en 2019 y un poco más patológicos en 2020. Dentro de un margen de tolerancia que no requería abordaje de emergencia médica”, expresó.
“Fue una muerte fulminante”, afirmó el perito y aclaró que Maradona juntó líquido en el pulmón durante un periodo de tiempo corto “que podía ser minutos u pocas horas”, pero no 12 horas de agonía, como señala la acusación fiscal. Esto provocó un ahogamiento que derivó en un paro cardíaco, describió.
Para Ferrari, Maradona “murió de un paro cardiorrespiratorio secundario a una claudicación ventricular cardíaca, que le provocó un edema agudo de pulmón” y reafirmó que fue “una muerte súbita”.
“El período agónico es de pocos minutos a escasas horas. La agonía nosotros la entendemos como el último período de la vida. Acá Maradona se infartó, tuvo su arritmia y un edema agudo de pulmón que lo terminó ahogando. Es difícil pensar que una persona con edema agudo de pulmón estuvo horas ahogándose. Este período fue cortito, no puedo sostener académicamente que haya tenido largas horas de agonía. Fue súbito”, detalló.
Y agregó: “No hay patología pulmonar que no traiga tos. Nadie dijo que tosía. Si no hay tos, no hay edema pulmonar”.
El interrogatorio de los acusadores
Luego de un cuarto intermedio, comenzó el interrogatorio de las partes acusadoras. El primero en tomar la palabra fue Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro, con quien el testigo tuvo un álgido ida y vuelta.
Patricio Ferrari, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro, en el juicio por la muerte del Diez. Foto: EFE.Uno de los puntos que consultó el fiscal era sobre si la pericia pedía la intervención de un psiquiatra, psicólogo y un cardiólogo oficial. El único que firmó la pericia fue el médico legista, es decir, el perito Ferrari, quien aclaró que no era cardiólogo.
“Hice más de cinco mil actuaciones periciales, me parece que me gané el criterio de hablar de conceptos de cardiología”, remató.
Uno de los momentos más tensos de la audiencia fue cuando el fiscal Ferrari le preguntó al perito si formó parte del juicio por la muerte de Alejandro Cohn, hermano del reconocido director de cine Mariano Cohn, donde tres médicos resultaron condenados del homicidio culposo.
En esa causa el perito Ferrari también realizó una pericia contraria al resultado del cónclave médico.
“¿Sabe si terminaron condenados?”, preguntó Ferrari, antes de que Francisco Oneto, defensor de Luque, interrumpió y afirmó: “Esto que está pasando es demencial. No se puede hablar de otro juicio”.
En ese momento el juez Rolón salió a contestarle. “No me va a faltar el respeto. A mí no me asusta que me levanta el tono. No me asusta, doctor Oneto, yo siempre me manejé con respeto con ustedes y todos los presentes”, sostuvo y pidió una sanción al abogado.
“Ustedes me faltan el respeto. Nos corren con poder”, arremetió Oneto.
Fue entonces que el juez Ortolani tomó la palabra y sostuvo que tratarlos de dementes “cruza un límite” y le preguntó a Oneto: “¿Usted cree que soy un demente?”.
Oneto explicó que hizo referencia a la situación. Finalmente, el juez Gaig dejó constancia de la llamada de atención al abogado.
El abogado Francisco Oneto junto a Leopoldo Luque. Foto: Francisco Loureiro.De regreso al interrogatorio, Ferrari le preguntó al testigo si observó en el informe alarmas en Maradona en sus últimos días de vida.
El perito respondió que leyó la pericia, pero “no toda porque había partes que no estaban legibles”, ya que habían sido escritas a mano.
“¿Pero usted concluyó sin leer todo?”, preguntó, sorprendido, el juez Gaig. El testigo afirmó, y agregó: “Lo que no entendí no lo evalué”.
Entonces, Pablo Jurado, abogado de tres de las hermanas de Maradona, le hizo una consulta simple sobre temas cardíacos, que el perito respondió desconocer.
Al finalizar la testimonial de Ferrari el debate pasó a un cuarto intermedio hasta el 29 de septiembre, cuando se espera que declaren los imputados que así lo deseen.








