La tensión entre México y Estados Unidos por los vuelos al Valle de México se ha desvanecido. El anuncio de que Washington suspenderá las restricciones aéreas para que las aerolíneas mexicanas abran rutas hacia ciudades estadounidenses desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) termina con meses de incertidumbre sobre la conectividad entre ambos países. La política aeronáutica ha sido uno de los frentes más complejos de la relación bilateral y ha reflejado que la postura de los Gobiernos también se traslada a este sector.








