Un mes después de presentar una demanda contra la Universidad de Cornell por su manejo de una violación grupal que denuncia haber sufrido a manos de siete hombres en una fraternidad, la exalumna de este centro educativo de élite, cuyo caso conmovió a todo el país, ha roto el silencio.
Lo ha hecho a través de una carta publicada en exclusiva este martes por The New York Times. “Me sentí sin apoyo y no creída por el presidente [Michael] Kotlikoff”, dice la alumna sobre el rector de la universidad en la misiva dirigida al claustro de profesores de Cornell en un momento en el que este considera una moción de censura contra los responsables de la universidad por el manejo de su caso.
En la carta de dos páginas, Jane Doe —el seudónimo usado por la alumna para preservar su anonimato— asegura que cuando presentó su primera denuncia por la agresión ocurrida en octubre de 2024, supo de segunda mano que la “reacción inicial” del rector Kotlikoff fue “algo así como: ‘¿Por qué tardó tanto en denunciarlo?”
Doe presentó a mediados de septiembre una demanda contra la Universidad de Cornell y siete alumnos, entre otros, por una violación grupal que asegura haber sufrido en octubre de 2024 cuando era alumna de esta universidad de Ivy League ubicada al norte del Estado de Nueva York. Según la demanda, fue violada y agredida durante casi siete horas por siete miembros de una fraternidad de ese campus, Chi Phi, mientras ella se encontraba drogada e intoxicada.
La víctima acusa a la universidad de “negligencia” en su caso. Todos los presuntos agresores han negado haber agredido a la mujer, y ninguno ha sido acusado de ningún delito. Doe presentó su primera denuncia ante la policía universitaria del campus unas semanas después de la agresión, en noviembre de 2024.
En esa denuncia inicial, Doe aseguró haber sido violada. Sin embargo, los agentes del cuerpo policial de la universidad transmitieron a la fiscalía local una declaración de los hechos que no incluía su denuncia central, la de violación. El fiscal correspondiente decidió entonces no presentar cargos por falta de pruebas.
Ahora, en esta carta, Doe relata cómo reaccionó inicialmente el presidente de la universidad ante sus acusaciones. Según la exalumna, el comentario hecho por Kotlikoff mermó su confianza “en la capacidad de la administración para abordar” su experiencia “con la comprensión, la sensibilidad y la imparcialidad” que ella esperaba y que “creía poder exigir” de la que había sido la universidad de sus sueños.
Por su parte, una portavoz de Cornell afirmó al diario neoyorquino que, si bien Kotlikoff hizo un comentario similar en una reunión en enero de 2025, unos meses después de la primera denuncia, el “relato de segunda mano” que presenta Doe en su carta es incorrecto.
“La pregunta ‘¿Por qué se tardó tanto en denunciar la agresión?’ iba dirigida a los testigos que no utilizaron la línea anónima de denuncias de Cornell, a pesar de la actividad constante en las redes sociales sobre el incidente de octubre de 2024″, afirmó la universidad a The New York Times. “No estaba cuestionando la denuncia de Jane Doe”.
En una entrevista con el mismo medio publicada la semana pasada, Kotlikoff reconoció que nunca se puso en contacto con Doe después de que la víctima presentara su primera denuncia hace dos años.
El pasado 14 de octubre, el profesorado de Cornell mantuvo su primer debate sobre la moción de censura presentada contra la dirección de la universidad por la denuncia de Doe. Se espera que mantenga una segunda sesión de debate antes de que acabe el mes. Entonces la resolución será sometida a votación. De aprobarse, supondría el rechazo más rotundo a la dirección de Cornell desde que estalló el caso.
En su carta, Doe no indica al claustro de profesores cómo debía votar, pero señala que debía tener en cuenta estos detalles.
A continuación, puede leer la traducción íntegra de la carta publicada por The New York Times:
“Estimados presidente [del claustro de profesores, Samuel Mayer] Nelson y decano [Chris B.] Schaffer:
Les escribo para compartir información que considero que podría ser relevante para el Senado de la Facultad mientras delibera sobre una moción de censura contra la administración de la universidad.
Quiero compartir con ustedes un relato de segunda mano. La entonces presidenta del capítulo de la hermandad estudiantil Tri Delta en Cornell mantuvo una conversación con el presidente Kotlikoff poco después de que yo denunciara ante la universidad una agresión sexual, en noviembre de 2024. Tras esa conversación, me contó, preocupada, que la reacción inicial del presidente Kotlikoff había sido algo así como: “¿Por qué tardó tanto en denunciarlo?”. Ella interpretó su pregunta como una expresión de duda sobre la veracidad de mi relato.
Me dijo que durante la conversación había otros miembros del profesorado o del personal de la universidad, aunque no sé quiénes eran. Me indicó que al menos uno de ellos pareció angustiarse al escuchar la pregunta del presidente, como si considerara inapropiada su reacción.
Cuando la entonces presidenta de Tri Delta me contó lo sucedido, me sentí sin apoyo y no creída por el presidente Kotlikoff. Esto mermó mi confianza en la capacidad de la administración para abordar mi experiencia con la comprensión, la sensibilidad y la imparcialidad que había esperado y que creía poder exigir de la que había sido la universidad de mis sueños.
Comparto este relato ahora porque, hasta donde sé, solo unas pocas personas conocen esa conversación; no sé si ustedes u otros miembros del Senado de la Facultad están entre ellas.
Mi intención no es indicar al Senado cómo debe interpretar este relato, sino proporcionar información que sus miembros quizá deseen tener en cuenta o investigar más a fondo. No quisiera omitir algo potencialmente pertinente y que, más adelante, los miembros del Senado descubrieran que no se les había facilitado información relevante para sus deliberaciones.
Para mí es importante que el Senado de la Facultad tenga conocimiento de esta carta, a fin de que sus miembros puedan tomar una decisión informada sobre cómo desean considerar la información que contiene o qué medidas, si las hubiera, desean adoptar al respecto.
Les solicito respetuosamente que confirmen la recepción de esta carta a mi abogado, el señor Tom Guiffra.
Gracias por su consideración.
Atentamente,
Jane Doe”.









