A tres días del asesinato de Julián Álvarez Guardia (29), el gastronómico chaqueño apuñalado por su novia manicura Victoria Luz Cantero (25), las redes sociales empezaron a poblarse mensajes, audios y posteos recientes de la propia víctima y, también, de familiares y amigos que le suplicaban: “Salí de ahí de una vez” o “cortala con esa relación enfermiza”.
En el entorno del joven se arrepienten de no haber sido más enfáticos: “¿Y qué podíamos hacer? ¡Sabés las veces que le decíamos que esta mina es una persona violenta y manipuladora… y que lo iba a terminar lastimando! Él estaba hasta las manos, pero la sufría mucho, porque lo cagaban a palos, pero así, con todo lo que ella le hizo, él la amaba”, es la conclusión a la que arriba un amigo de la víctima que dialogó con Clarín aunque prefirió no revelar su identidad.
Álvarez Guardia y Cantero, ambos de Resistencia, se conocían hacía varios años, ya que el hermano de ella, Sebastián, era uno de los mejores amigos de él. A mediados de 2024, después de visitar como tantas veces la casa de los Cantero, Julián le dijo a sus mejores amigos: “Estoy enamorado mal”. Hubo un flechazo con Victoria y a partir de allí comenzó una relación que nadie imaginó tormentosa y menos que terminará de manera trágica. “Mati empezó a registrarla cuando estaba soltero, porque estuvo casi ocho años con otra chica pero cortó de común acuerdo”, cuenta el joven.
La madrugada del último domingo, en Resistencia, una de sus tantas peleas terminó con un cuchillazo mortal -en el cuello- entre varias puñaladas. Julián y Victoria habían regresado de un boliche y los gritos atravesaron las paredes y llegaron hasta unos vecinos que reconocieron “la acalorada pelea, con gritos y ruidos de cosas que se rompían”. Hay un rumor fuerte que ella lo habría atacado en un momento en que él se quedó dormido. Los resultados de la autopsia preliminar estarían recién entre jueves y viernes.
Herido, Julián alcanzó a llamar a su amigo Sebastián Cantero, que es médico y hermano de la agresora, y cuando llegó al lugar de los hechos se encontró con la víctima desvanecida. Lo llevó a un hospital pero justo antes de ingresar al quirófano tuvo un shock hipovolémico y murió.
Este amigo muy cercano de Álvarez Guardia le envió a Clarín dos audios: “Qué se yo, amigo, no tengo idea. La camioneta es lo de menos, el tema es todo lo que me pegó, boludo. Y me rompió la cadenita de tanto que me estaba tirando… Es una banda ya, está re mal, me revisa el teléfono y me pone una foto juntos en mi perfil”. Este mensaje hace pocos días, “después de uno de los tantos estallidos de Victoria -cuenta este amigo-. Le rompió el vidrio de la camioneta, le pegó en la cara piñas y le dejó marcas en el cuello”.
El mismo amigo reenvió otra captura de una conversación vía WhatsApp con Álvarez Guardia: “A mí me contaba todo, cada discusión, cada pelea, cada separación, cada reconciliación. Era una película repetida y yo le vivía diciendo que la cortara de una vez… Pero no sólo yo, eh, el grupo de amigos bancaba a full a este tipazo, pero en esta relación estaba perdido, ella lo manejaba como quería. En una ocasión, después de uno de los tantos ataques de ella, yo le tiré que lo iba a terminar acuchillando. Ahora, con los hechos, no lo puedo creer”.
“Esa mina te va a terminar acuchillando”. La frase de un amigo de la víctima toma otra dimensión después de los hechos conocidos.“Me pega seguido”, “me maltrata”, “me grita siempre”, “me manda al psicólogo”, “estoy cansado, pero ya lo normalicé”. Varias respuestas de Álvarez Guardia pintaban a una persona resignada, vencida por una relación tóxica que él aceptaba pero con las reglas de la otra parte. “Le decíamos que fuera a la policía, que la bloqueara, que cambiara el teléfono, tenía opciones, pero nos decía que no podía. Era más fuerte que él”, explica el joven consultado por este diario.
Por su parte, Leticia Álvarez Guardia, hermana mayor de Julián, también cuenta que, desde el ala familiar, casi que le suplicaban para que concluyera la relación: “Una vez los padres de Victoria hablaron a solas con Juli y le pidieron por favor y en buenos términos, que la dejara, que no volviera más, porque ellos notaban la violencia que expresaba su propia hija. A lo sumo se separaban un par de semanas, un mes a lo sumo y volvía y mi hermano se abría cada vez más. No sólo le daba las claves de su teléfono y de sus redes, sino también las llaves de su casa. Hoy creo que él le tenía miedo a ella, o a sus brotes de locura”.
Julián prefería hablar de su tormentosa relación con sus amigos, pero cada tanto se confesaba con sus hermanas Leticia y Noelia. “Es entendible que le costara y hasta le diera vergüenza, pero nos confesó varias veces y lo vimos llorando después de distintas golpizas de ella. Y Juli nos decía que se aguantaba todo, que no reaccionaba nunca, que jamás le levantaría la mano a su novia. Para mí ella lo provocaba para que él reaccionara y, luego, denunciarlo por violencia de género. Yo estaba convencida que ella iba a inventar algo de ese tipo, pero esto no estaba en la imaginación de nadie”, afirma Leticia.
Intenta evitar quebrarse Leticia. “Lo amo mucho, me cuesta hablar en pasado, no puedo creer que esté en un cajón”. Lamenta horrores que no hubiera podido decidir terminar el vínculo. “Era una relación adictiva, evidentemente. Un dolor en el alma, porque Juli tenía todo para tener una relación sana como ya había tenido, pero no supo, no pudo zafar”.
Cómo sigue la causa
El abogado querellante, Juan Arregín, le confirmó a Clarín que “la Procuración asumió el compromiso de avanzar con la causa hasta las últimas consecuencias”. Y agregó que se sumó al equipo que llevará adelante la causa el fiscal Martín Bogado, “con lo cual no sólo es una garantía de trabajo, sino de experiencia en el tratamiento de este tipo de casos”. Bogado tuvo una labor importante en el recordado caso del homicidio de Cecilia Strzyzowski, ocurrido en 2023, también en Chaco.
Por el lado de la defensa, Lucas Bosch le señaló a este diario que “la supuesta confesión (de Victoria, informada este martes por la fiscal González de Pacce) fue en sede policial. Fueron dichos en un interrogatorio que suele hacer la policía, pero son irregulares, por ahora desconocemos si serán utilizados por la fiscalía. Lo oficial es que nuestra defendida se abstuvo de declarar en cada uno de los procesos válidos que hubo hasta ahora”.
Victoria está detenida por el crimen de su novio, Julián.En otro orden, Bosch reveló que Cantero “tiene en su cuerpo marcas físicas producto de una pelea. En los brazos, las rodillas y la espalda. Son como si fueran hematomas, pero yo no soy médico para brindar precisiones. Sobre la hipótesis de que ella lo habría atacado cuando él dormía, creemos que no tienen sustento, por lo que dijeron los vecinos que escucharon la pelea y porque la víctima llamó por teléfono a su amigo”.
Sobre el estado actual de la acusada deslizó: “Se encuentra en una celda de la Comisaría 11°, de Resistencia, con otra detenida. Está muy deteriorada física y emocionalmente. La vi muy mal con lo sucedido, creo que está afectada pero no por la posible condena que le pueda llegar a tocar, sino por lo que pasó con Julián, un chico muy querido por los padres de Victoria, que están conmocionados”.
Finalmente, Bosch remarcó que “la estrategia de la defensa es esperar a que se complete la acusación. La fiscalía está preparando una gran batería de pruebas, con lo cual vamos a estar atentos con los pasos a seguir”.








