La investigación del tiroteo de este martes por la mañana en González Catán, que involucró a un custodio de la ministra de Seguridad, suma un nuevo detalle: uno de los ladrones tenía un pedido de captura internacional desde hace un año, cuando intentó robar a un policía, un episodio que también terminó en un tiroteo. En esa ocasión, logró escapar de los disparos junto con al menos tres cómplices, pero uno de ellos murió minutos más tarde. Ahora, 12 meses después, el fiscal de Homicidios de La Matanza logró su detención.
David Farías (61), un agente de la Policía Federal (PFA) y custodio de la ministra Alejandra Monteoliva (Seguridad), fue atacado este martes por dos ladrones que intentaron robarle cuando entraba a su casa con su auto. Ambos asaltantes estaban armados y dispararon contra Farías, todavía dentro de su auto, quien repelió el ataque con su arma.
La secuencia fue tan breve como sanguinaria: Farías recibió un disparo en un brazo y otros tres quedaron en la ventana de su auto; los ladrones recibieron cinco y un disparo, respectivamente, y ambos quedaron internados y detenidos.
Pero por la tarde, luego de la intervención del fiscal de Homicidios de La Matanza y de la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Laferrere, Adrián Arribas, y del comienzo de la investigación, se conoció un detalle de relevancia: uno de los ladrones tiene un pedido de captura internacional desde septiembre de 2025, y por un delito parecido.
“Formó parte de un grupo de delincuentes que intentó robar un auto manejado por un policía, lo cual derivó en un enfrentamiento en el que el agente mató a uno de los delincuentes y otros tres escaparon. Uno de los que escaparon es el que hoy está detenido“, precisó el fiscal Arribas en diálogo con TN. También la orden de captura fue requerida hace un año por la fiscalía de Homicidios que él mismo instruye.
Aquel hecho sucedió a mediados de septiembre sobre la calle Anastasio Girardot, casi en la esquina con Colorado, en Virrey del Pino, también partido de La Matanza. Allí, un Volkswagen Polo azul, sin patente y con cinco ocupantes, frenó de manera repentina mientras circulaba por la zona.
Tres de los integrantes de la banda del Polo azul descendieron rápido del auto y fueron directamente hacia su víctima, un sargento primero de la PFA, de 52 años, que estaba de civil frente a su casa en su Volkswagen Amarok. La camioneta tenía dos ruedas apoyadas sobre el cordón de manera lateral.
Según los investigadores, los ladrones lo amenazaron para que entregara sus cosas y uno de ellos efectuó un disparo que no alcanzó al agente: la bala impactó contra el portón de la casa. Por su parte, el policía sacó su arma reglamentaria y realizó tres disparos. Uno de los delincuentes recibió los impactos y cayó herido. Sus cómplices lo levantaron y lo metieron en el Volkswagen Polo, con el que escaparon.
Mientras la banda escapaba, otro de los asaltantes involucrados salió corriendo y se subió al capó del vehículo. Una cámara de seguridad lo mostró colgado de la parte delantera del Polo azul mientras se alejaban del lugar. El grupo siguió su recorrido por varias cuadras hasta que volvió a detenerse de manera repentina. En ese momento interceptaron a un remisero que estaba llegando a su casa junto a su esposa, al que amenazaron y exigieron que trasladara al baleado: “Llevalo al hospital o te robamos el auto“, le dijeron.
El remisero llevó al herido hasta la Unidad de Pronta Atención (UPA) 18, en Virrey del Pino. El joven presentaba heridas de bala en la cabeza y en las piernas. Cuando llegó al centro de salud, los médicos confirmaron su muerte. Los investigadores pudieron identificarlo como Thiago Sebastián Pereyra, de 18 años.








