La ciudad de Rosario sufrió este viernes una fuertísima tormenta que incluyó caída de abudante granizo, a una escala tal que las calles quedaron blancas como si se tratase de Bariloche o un centro de esquí.
Esta nevada golpeó Rosario, pero también afectó a varias localidades de Santa Fe como Funes, Pujato, San Lorenzo o Casilda.
En el caso de Rosario, fue la segunda gran tormenta que los golpea en menos de 24 horas. El jueves habían sufrido un temporal que dejó un tendal de árboles caídos que la municipalidad trataba de recoger.








