Desde el escándalo de Marcelo Moretti y la supuesta coima de 25 mil dólares, San Lorenzo es una bomba de tiempo a punto de estallar. Y las esquirlas pueden salir para cualquier: la política, las inferiores o el fútbol profesional. Aunque la actualidad de equipo que se está clasificando a un certamen internacional y a los playoffs del Torneo Clausura le puso un manto de tranquilidad a la situación. Sin embargo, este miércoles los jugadores expusieron que la crisis institucional los atraviesa: “La situación es insostenible”.
Desde hace varios meses, los los futbolistas de San Lorenzo no cobran regularmente. Sin embargo, el profesionalimos del equipo de dirige Damián Ayude, que aguantó de manera estoica, tapó la situación. Incluso, en este turbulento año algunos de los referentes hicieron “una vaquita” para que no le faltara comida a los chicos de la pensión. Y el plantel profesional ni siquiera tiene agua caliente en los vestuarios.
Los resultados futbolísticos hicieron que la crisis que vive el plantel de San Lorenzo no saliera a la luz como debía. Para colmo, la guerra política que desató Marcelo Moretti atornillado al sillón de la presidencia, se roba los titulares. Mientras los dirigentes tratan de acorda con la AFA una reogranización del club, los futbolistas llegaron a una situación límites y pusieron el grito en el cielo.
“Los jugadores del plantel profesional del Club Atlético San Lorenzo de Almagro queremos manifestar públicamente nuestra profunda preocupación y malestar ante la delicada situación que seguimos atravesando desde comienzo de la temporada“, arranca el comunicado, que fue compartido en primera instancia por el capitán Gastón Hernández, pero que simultáneamente fue replicándose en las redes sociales de todo el plantel.
A continuación, detallaron la difícil situación que viven día a día, desde los salarios adeudados hasta las precarias condiciones en las que están trabajando: “Desde el mes de agosto no hemos percibido, en algunos casos, íntegramente nuestros salarios, lo que afecta directamente a nuestras familias y compromete el normal desarrollo de nuestra actividad profesional”.
“A ello se suman otras dificultades que padecemos a diario: la falta de comida adecuada, la ausencia de servicios básicos en el vestuario (agua caliente), y la falta de respuestas concretas por parte de la dirigencia, a pesar de las reiteradas promesas de solución que nunca se cumplieron”, sumaron.
Luego de remarcar que hasta el momento eligieron ser “pacientes, responsables y respetuosos”, y continuaron “entrenando, compitiendo y representando al club con el mayor compromiso posible”, consideraron que ya era “el momento de alzar la voz nuevamente“.
Para cerrar, antes de reclamar que “las autoridades del club actúen con la responsabilidad que el momento exige”, explicaron: “No se trata solo de una cuestión económica, sino también de respeto, dignidad y condiciones laborales mínimas que todo trabajador merece. La situación actual es insostenible y requiere una solución inmediata y seria”.
Pese a lo crítica de la situación, y justo en la previa del partido frente a Sarmiento, trascendental para las aspiraciones del Ciclón de clasificar a la Copa Sudamericana, el plantel no anunció una posible medida más allá del contundente reclamo.








