la provocadora marca que rompe con los códigos de la moda contemporánea

la provocadora marca que rompe con los códigos de la moda contemporánea


“¿Y vos por qué te pelaste? Por el asco que da tu sociedad”, cantaba Luca Prodan, líder de la banda Sumo, a mediados de los años 80 en el legendario tema La Rubia Tarada. Y claro que esa respuesta bien podría viajar en el tiempo y espacio, para estar en las bocas de Hannah Rose Dalton y Steven Raj Bhaskaran, los diseñadores de la marca francesa Matières Fécales, también conocida como Fecal Matter.

Sí, como se lee -y también se traduce- Materia Fecal es el nombre de la empresa que más allá de la ropa de lujo que produce, ya se transformó en una manera de ver, estar y sobre todo vestir en este mundo distópico.

Y la primera cuestión que surge es si estos creativos están postulando una nueva era, la de la moda excremental, con la idea de evidenciar lo más horroroso de la industria o solo se trata de un capricho pasajero que ante todo procura causar incomodidad.

Todo parecería indicar que conviven ambas situaciones, aunque los nuevos niños terribles de la escena fashion llegaron para quedarse, al menos así lo demuestra su saber hacer y su narrativa provocadora desde que comenzaron en 2014.

Esto pasó mientras, ambos, Hannah y Steven, se encontraban estudiando diseño de indumentaria en Montreal, Canadá, su país de origen. Ese fue el comienzo de la dupla que ya lleva una década en el mercado y que hace poco más de un año, despuntaron en su debut en la Paris Fashion Week.

Primer impacto

¿Posthumanas? Es la denominación que le dan a sus propias creaciones, por la impresión de no humanos que ellos mismos causan y que está determinada por su estética de cabezas rapadas, pieles blanquísimas y maquillaje de impronta alienígena.

Poco importa si es de día o de noche, o si el atuendo es para ir una fiesta glam o para ir de compras al supermercado.

Y si bien, este es el primer impacto que generan, luego hay que profundizar en el otro nivel de sentido, configurado por piezas de sastrería precisa, aspecto impecable y tipologías que se pueden encuadrar en los parámetros de la alta costura.

Una propuesta que desafía los estándares tradicionales de la moda. Foto: AFP

A eso se suma que proponen otra forma de belleza por fuera de las caras, y sobre todo los cuerpos hegemónicos que, más allá de los esfuerzos enunciativos de los últimos veinte años, éstos continúan marcando el pulso de la industria.

Por eso es más que bienvenido el sacudón por parte de una firma que genera extrañamiento en un mundo signado por los estereotipos ficticios de las pantallas.

Entre sus diseños más extravagantes están las llamadas Heelless Skin Boots, botas con apariencia de un pie con la piel descubierta y en posición de calzado, producto que no solo los puso en el ojo avezado de los fashionistas, sino que también, al ser ultra viralizado, despertó el interés del público general, aunque sea por el espanto generado.

Algo parecido sucede con el pantalón en denim de corte oversize destrozado como si hubiese sido presa de un ejército de polillas, que llamó la atención de Madonna, según contaron en una entrevista con la Vogue norteamericana.

¿Qué más los hace tan singulares? La labor artesanal es otra de sus insignias, se sabe que incluso hasta que llegó el momento de presentarse en la Semana de la Moda de París lo hacían todo ellos mismos.

Algo que a este lado del planeta puede no causar asombro, ya que es habitual que los diseñadores locales sepan hacer moldes, cortar y coser la ropa, igual que cubrir áreas de comunicación y marketing, en el primer mundo no parece ser algo tan frecuente.

Demi Moore lució este diseño en el Festival de Cannes. Fotos: AFP

Lo cierto es que, aunque venían trabajando desde hace más de diez años en la industria de la indumentaria, el camino se aceleró en el último tiempo cuando David Joffe del Dover Street Market se volvió el artífice de su debut en las pasarelas parisinas.

Así fue como, de un momento a otro, pasaron del under, por caso del club de Nueva York que les servía como estudio para desarrollar piezas con retazos de prendas reusadas que vendían a las drag queens, a incursionar en las grandes ligas.

Nuevo comienzo

The Other (“El Otro”) fue la colección de la trascendencia que los puso en los portales y medios especializados en marzo del año pasado. Ese desfile no solo significó un nuevo comienzo, sino que se tradujo en una interpelación inmediata a las audiencias reales y virtuales de todo el planeta.

A su vez, si bien el “otro” mencionado en el título alude directamente a la diversidad, uno los rasgos más elocuentes de la marca, también puede ser considerado como un escape a la persistente autorreferencialidad que viene fagocitando últimamente a la moda contemporánea.

¿Qué mostraron? Diseños en blanco, negro y rojo, con morfologías de hombreras puntiagudas y mangas largas, a las que les sumaron piezas aladas que magnificaron la teatralidad.

Entre la alta costura y la performance, cada pieza es una declaración. Fotos: AFP

Luego, llegó “Hannah”, que no es otra cosa que un homenaje de Steven a su cocreadora a quien él la imaginó incluso antes de conocerla y a dibujarla ante la mirada ajena, los cuestionamientos que surgen y la rareza que genera.

Esa misma línea fue presentada en Tokio, donde las prendas entablaron un diálogo imaginario entre el lujo y la sofocación que pueden provocar la suavidad y la obsesión por el color rosa. Al montaje añadieron esculturas de Louis Kotchine y una versión distorsionada de La Vie en Rose, a cargo de Jonathan Massiala.

Mientras, la más reciente The One Percent, se referencia en las disputas por el poder y en cómo afecta tanto a quienes lo detentan como también a los que están por fuera de esa lógica.

Desfilaron émulos de caras mutiladas probablemente por las cirugías estéticas en personajes vestidos con referencias clásicas reversionadas (como el trajecito de tweed y las perlas estilo Chanel), además de los vestidos con los hilos rasgados en el ruedo, para conformar un retrato de la clase alta desvencijada.

Troupe excremental

Otra de las características contraculturales del dueto está en que sus desfiles cuentan con el protagónico de modelos no convencionales. Por caso el artista y dj Lewis G. Burton y Nikki Lilly, la modelo y activista con una malformación arteriovenosa, conocida por haber contado cómo es vivir con esa afección y cuáles son las reacciones del entorno.

A ella la vistieron para la alfombra roja del Festival de Cannes 2025, en sintonía con los valores que promueven, como empoderar a otros cuerpos que suelen ser silenciados en la escena mainstream de la moda. La cantante y compositora Chappell Roan también forma parte del tándem artístico que acompaña a la marca.

La firma vanguardista estuvo presente en la Met Gala 2026. Fotos: AFP

Ahora bien, si Matières Fécales es vista en el marco más amplio del mapa de la moda actual, pueden ser vinculados con Iris van Herpen como antecedente de la indumentaria posthumana aunque sus modelos tengan poco o casi nada que ver con la marca de la creadora holandesa, y claro que además una influencia ineludible del reconocido diseñador Rick Owens, quien además los apadrina.

Tal es así que su pareja Michèle Lamy suele ser una de sus musas, y los cuatro estuvieron en el ojo de los medios de todo el mundo cuando, en 2024, se supo que fueron discriminados por su apariencia y sorpresivamente no los dejaron ingresar al atractivo turístico de la Ciudad Prohibida en China.

Talentos emergentes

Pero eso no es todo, también se asociaron con el diseñador de zapatos Christian Louboutin (el de las suelas color rojo que hacían delirar a Carrie Bradshaw, la protagonista de Sex and the City) para hacer sus propios diseños.

“No tenemos los mismos recursos que las grandes maisons, pero tenemos abundancia de espíritu”, esa expresión, que postearon para arengar a que talentos emergentes se animen como lo hicieron ellos mismos, está ilustrada nada menos que con Lady Gaga enfundada en un vestido negro de aspecto plumífero que la cantante exhibió en la ceremonia de los Grammys.

Y esa no fue la primera vez que Gaga los eligió, antes se atrevió al look monstruoso cuyos pliegues y cristales estaban todos cosidos a mano. Lo mismo cuando usó el diseño repleto de flores de seda recicladas de la factoría de un antiguo hacedor alemán, con la idea de demostrar la decadencia del lujo y la muerte de la naturaleza

Lady Gaga llevó este modelo gótico a la entrega de los Grammys. Foto: AFP

En el último tiempo, también la estrella centennial Zendaya (Eu-phoria) apareció ataviada con Debra uno de los emblemáticos modelos rosados y la actriz Sarah Paulson (la enfermera de la serie Ratched) se calzó uno de sus conjuntos para la fiesta de los Oscars, organizada por la revista Vanity Fair. Así se la vio, de blanco impoluto, con una falda plato y faja corte años cincuenta, como si fuese una muñeca de torta macabra.

También llevó uno de sus atuendos en la ultra viralizada Gala del Met con el antifaz hecho con un billete de un dólar, como metáfora de la abismal brecha económica de esta era.

¿A quién ansían vestir? Oprah Winfrey está entre los deseos explícitos de la marca. De hecho, el propio Steven lo reconoció en el popular podcast Fashion Neurosis conducido por Bella Freud, bisnieta del padre del psicoanálisis. Ahora solo queda esperar que la diva de la televisión norteamericana les cumpla la fantasía.