Al menos ocho muertos en un bombardeo ucranio contra instalaciones de una gran empresa logística en Rusia | Internacional

Al menos ocho muertos en un bombardeo ucranio contra instalaciones de una gran empresa logística en Rusia | Internacional


Al menos ocho personas han muerto y más de 60 han resultado heridas en la madrugada de este sábado en Rusia tras un ataque masivo de drones ucranios. Los objetivos alcanzados han sido dos centros logísticos de la empresa de comercio electrónico Wildberries, conocida como el Amazon ruso. Uno ha sido en la ciudad de Elektrostal, en la región de Moscú, y otro en Kotovsk, en la región de Tambov, según las autoridades rusas, que han calificado este ataque como el peor contra la población civil que ha perpetrado Ucrania desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.

El gobernador de Tambov, Yevgueni Pervishov, ha informado de siete víctimas mortales y 25 heridos en el almacén de Kotovsk, mientras que el gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, ha cifrado en 37 los heridos en el centro logístico de Elektrostal, ocho de ellos graves. Uno de los heridos ha fallecido después en el hospital, elevando la cifra total de muertos a ocho.

También se ha registrado otro incidente en la región moscovita: la caída de los restos de un dron en la localidad de Noginsk ha provocado un incendio en un depósito de combustible, ha herido a otras dos personas y ha obligado a evacuar un hospital materno-infantil cercano.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha confirmado que las Fuerzas Armadas de su país son las responsables de los bombardeos a estas instalaciones que, según ha alegado, Rusia empleaba “para asegurar el suministro de componentes sancionados para la producción de drones y equipos de navegación” con los que seguir atacando a Ucrania.

Esta afirmación pone de relieve la creciente dificultad para distinguir entre objetivos militares e infraestructuras civiles cuando las instalaciones comerciales o logísticas atacadas forman parte de las cadenas de suministro del esfuerzo bélico.

Las autoridades rusas, por su parte, han calificado el ataque de “acto terrorista” dirigido contra la población civil. Pervishov ha asegurado que los drones portaban explosivos con metralla y ha afirmado que las defensas antiaéreas derribaron 28 de estos aparatos antes de que alcanzaran su objetivo. El Ministerio de Defensa ruso ha informado, además, de que durante la noche fueron interceptados cerca de 400 drones sobre su territorio, aunque esa cifra no ha podido ser verificada de forma independiente.

De ser cierta la cifra que aporta Rusia, esta operación sería una de las mayores realizadas con drones por Ucrania desde el inicio de la invasión, y el reflejo de cómo Kiev está aumentando su capacidad para golpear a cientos de kilómetros dentro de Rusia.

Ataques a objetivos civiles

Hasta ahora, Ucrania ha concentrado buena parte de sus ataques de largo alcance en territorio ruso en objetivos con valor militar o económico, como refinerías, depósitos de combustible, bases aéreas, fábricas de armamento, etcétera. Rusia, sin embargo, ha llevado a cabo una campaña sostenida y sistemática contra infraestructuras civiles ucranias.

Así, Kiev ha presentado la operación de este sábado como una respuesta a la campaña rusa de bombardeos contra sus infraestructuras civiles. Por ejemplo, el servicio estatal de Correos, Ukrposhta, que controlaba el 25% del mercado postal antes de la invasión, también ha sido atacado en diversas ocasiones. El director ejecutivo de Ukrposhta, Ihor Smilyanskyy, informó el pasado febrero de que, desde el inicio de la guerra a gran escala, 45 empleados de la compañía han muerto; además, 47 oficinas de correos y cientos de vehículos han sido completamente destruidos.

También contra el servicio de Correos Nova Postha, una empresa civil que antes de la guerra controlaba el 65% del servicio y que no transporta armas ni municiones, pero que ha sido objeto de varios ataques rusos.

Los servicios ferroviario y portuario ucranianos también han sido blanco de los drones rusos. Puertos como los de Odesa y otras instalaciones logísticas han sido atacados de forma recurrente, afectando tanto a la exportación de cereal como al transporte civil. Entre los episodios más graves figura el bombardeo de la estación ferroviaria de Kramatorsk, en abril de 2022, cuando un misil alcanzó a cientos de civiles que esperaban ser evacuados y causó la muerte de al menos 61 personas. Infraestructuras de la red energética, edificios residenciales, hospitales, escuelas y otras instalaciones de transporte y servicios públicos también han sido atacadas en los más de cuatro años de guerra.