Federico Andrés “Fred” Machado, el hombre acusado de encabezar una organización dedicada al narcotráfico vinculado a José Luis Espert, está detenido en Viedma desde abril de 2021, con prisión domiciliaria, mientras se define su extradición a Estados Unidos. La pidió el Tribunal de Distrito Este de Texas, para juzgarlo como parte (posiblemente clave) de una organización acusada de fabricar, poseer y distribuir cocaína, lavar dinero y hacer fraude electrónico. ¿Por qué sigue en Argentina después de tanto tiempo? En esencia se debe a que la Corte Suprema lleva tres años y cuatro meses sin tomar una definición. El expediente llegó allí el 3 de mayo de 2022, para que los supremos revisen la sentencia de un juez de Neuquén que confirmó que Machado debía ser enviado al país que lo reclama. Desde entonces el expediente dio vueltas por todos los despachos y hasta tuvo un dictamen del procurador Eduardo Casal, que respaldó la extradición el 4 de abril de 2023.
Es más, si alguien consulta hoy en la Corte en qué está el expediente de extradición de Machado, la respuesta es que fue devuelto al juzgado de Neuquén, que había resuelto extraditarlo en un proceso que estuvo a cargo del juez Gustavo Villanueva. “No está ahora en la Corte“, contestan en el tribunal como para mostrarse actualmente ajenos al tema. El detalle es que esa “devolución” ocurrió hace relativamente poco, el 21 de agosto último, lo que genera un retraso adicional llamativo en el trámite.
Una jugada reciente
¿Qué es lo que pasó? Mientras el expediente sí estaba en el máximo tribunal se presentó Francisco Oneto, abogado de Machado (también de Javier Milei incluso en sociedad con el extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad Diego Spagnuolo), y planteó que una de las personas juzgadas por la misma organización y los mismos hechos en Estados Unidos, Keyleigh Moffet, había sido desvinculada de la mayoría de los cargos que coincidían con los de su cliente.
Según su planteo no existiría ya el esquema de cantidad de personas (tres) requeridas para hablar, en la equiparación con las figuras penales argentinas, de la existencia de una asociación ilícita. Entonces Oneto requirió que se le pregunte a la justicia de Texas en qué situación está el expediente judicial allá y si sigue vigente el interés por la extradición. La realidad es que hasta ahora desde Estados Unidos, según pudo confirmar Página/12, no llegó ninguna notificación de que se le haya dado de baja al pedido de extradición o que exista algún cambio en la situación de la causa judicial allí.
Según la denuncia que se presentó en los tribunales federales de San Isidro, y como publicó el periodista Sebastián Lacunza en Eldiario.ar en noviembre del año pasado, Debora Lynn
Mercer-Erwin, señalada como cómplice de Machado, “fue condenada por estos delitos (conspiración para producir y distribuir cocaína, lavado de dinero y fraude) a 16 años de prisión, y otros 6
partícipes de dichas maniobras ilícitas se encuentran a la espera de sus
respectivos juicios orales”.
No está claro a qué datos se aferra Oneto para tratar de frenar la extradición de su cliente, pero en teoría hay un grupo bajo la lupa. Existen versiones que indican que en diferentes momentos incluso Machado, a través de sus abogados, intentó negociar con la justicia estadounidense. Si su socia recibió una condena tan elevada, todo indicaría que a él le podría tocar una superior, mientras que en Argentina no la pasa terriblemente mal y la Corte toma el caso con una parsimonia sorprendente.
Al juez Villanueva, ante la indicación de la Corte, no le quedó otra alternativa que pedir vía Cancillería precisiones a los tribunales de Texas para saber cuál es la situación. Lo hizo apenas recibió la notificación de los cortesanos, pero todavía no obtuvo respuesta.
Los tiempos selectivos de la Corte
“Uno desearía que fuera una joda, pero lamentablemente es la Argentina injusta que vivimos. La misma Corte que que resolvió proscribir a Cristina Kirchner en 70 días para que no pueda ser candidata en estas elecciones, lleva 3 años y 4 meses cajoneando la extradición a Estados Unidos del narcotraficante Fred Machado, financista de José Luis Espert. Nunca les importó la justicia. Lo dijimos una y mil veces. Hacen política y de la peor. No les importa condenar a una inocente ni encubrir narcotraficantes o genocidas si financian sus amigos”, tuiteó Juan Martín Mena, ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires. “Lorenzetti, Rosatti, Rosenkrantz… 3 años y 4 meses mirando para otro lado mientras un narcotraficante está en su casa en un country de Río Negro. Después nos preguntamos por qué pasa lo que pasa en nuestro país con la criminalidad organizada”.
En el sistema de circulación de expedientes de la Corte se pueden ver las fechas (algunas de las cuales Mena adjunta en su publicación). El despacho donde más tiempo pasó este expediente es el de Horacio Rosatti, donde estuvo en dos ocasiones, una desde el 15 de noviembre de 2024 hasta el 20 de febrero de 2025 y luego desde el 13 de marzo de este año hasta el 10 de abril. En la de Ricardo Lorenzetti estuvo entre el 9 de septiembre y el 12 de noviembre del año pasado y este año diez días en agosto. Carlos Rosenkrantz tuvo el caso desde el 20 de febrero hasta el 11 de marzo último.
Por qué la extradición
El procurador Casal opinó el 4 de abril de 2023 que Machado debía ser extraditado. En su dictamen detallaba los cargos en su contra:
* “Asociación delictuosa para la posesión, con la intención de distribuir, cinco kilogramos o más de cocaína”.
* “Asociación delictuosa para la fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de cocaína, con la intención, conocimiento y causa razonable para creer que la cocaína sería importada ilegalmente a los Estados Unidos”.
* “Fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de cocaína, con la intención, conocimiento y causa razonable para creer que la cocaína sería importada ilegalmente a los Estados Unidos, y haber sido cómplice y haber proporcionado asistencia para la comisión de ese delito”.
* “Asociación delictuosa para cometer el delito de lavado de dinero”
* “Asociación delictuosa para cometer el delito de fraude electrónico”
Ahora solo el juez Villanueva espera la respuesta de Estados Unidos para informarle a la Corte.
No es claro si los supremos tomarán ellos una decisión o si le pedirán al juez que lo haga primero. Lo que está claro es que Machado está muy cómodo en Argentina









