El suelo es tan blanco que parece nieve. “Parece que estuviéramos en Alaska”, “es como si fuera Chernóbil”, comentan habitantes de la zona. Pero la vista de un escenario invernal contrasta con la realidad: el blanco se debe a la ceniza que dejaron bosques enteros devorados por las llamas. Es el nuevo paisaje de varios municipios del Tolima, un departamento ubicado en el centro oeste de Colombia, que se ha convertido en el epicentro de una crisis provocada por incendios forestales, que en los últimos días se ha extendido a otras regiones del país. A quien se le pregunta en las zonas más afectadas recurre a la misma metáfora: “Es un infierno”.











