Un deslizamiento de un talud de tierra sepultó el lunes en la mañana a 21 personas que trabajaban en una mina artesanal de oro en un río de Santa Bárbara de Iscuandé (Nariño), en el suroccidente de Colombia. Desde entonces, se ha confirmado el fallecimiento de 14 de las víctimas. De ellas, 12 eran mujeres. La atención ahora está puesta en cuatro heridos de gravedad, que han sido trasladados a hospitales de mayor complejidad en la ciudad de Tumaco, la más grande de esta región del litoral Pacífico. Mientras tanto, las autoridades locales también han puesto el foco en la necesidad de que el Gobierno nacional avance en procesos de formalización de estas minas para hacerlas más seguras. Los 14 muertos en Iscuandé se suman a otros 12 en un accidente ocurrido hace dos meses en Policarpa, a unos 100 kilómetros y ya en la zona andina del departamento.
La muerte de al menos 14 personas en un accidente minero conmociona a Nariño: “Perdemos la vida por ir a trabajar”









