La preocupación por la morosidad no solo alcanza a las familias, sino también a las empresas endeudadas. La morosidad en el sector productivo pasó de 0,7% en diciembre de 2024 a 3,5% en junio de 2026 y en el caso de la industria manufacturera, el indicador ascendió al 3,8%, de acuerdo con un reciente informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
Este dato se enmarca en un nivel de actividad industrial que en el primer semestre cayó 2,2% con respecto al mismo período de 2025.
“La mora alcanza al 12% de las empresas industriales con deuda bancaria (unas 4.300 empresas). De ese total, el 80% de las firmas eran regulares e ingresaron en mora desde 2024, con un gran salto a partir de mediados de 2025″, advierte el documento del CEU-UIA.
Tras una fuerte expansión inicial entre fines de 2023 y mediados de 2025, el crédito a las empresas en términos reales se estancó por completo (creció apenas un 0,2% entre julio de 2025 y mayo de 2026). La suba de encajes bancarios y el encarecimiento de la tasa de interés impactaron de lleno en el tejido empresarial, generando un deterioro en la cadena de pagos, señala el CEU-UIA.
Tasas altas y migración al dólar
El estancamiento del crédito en moneda local responde a la volatilidad y al costo del dinero. En el promedio de octubre del año pasado, las tasas de adelanto en cuenta corriente para personas jurídicas treparon al 75% TNA con picos de hasta 190% y, aunque luego descomprimieron, en julio de este año promediaron un 42% ponderado, manteniéndose elevadas en términos reales. Parte de esta restricción respondió al aumento preventivo de encajes a depósitos a la vista aplicado por el Banco Central (que pasaron del 45% al 53,5%).
Este escenario generó dos fenómenos marcados. Por un lado, el crédito en pesos se estancó (+3,4% i.a. real) para las pymes, mientras que en las grandes empresas se derrumbó un 14,9% i.a. real.
Además, las firmas con acceso al mercado cambiario buscaron refugio en financiamiento en dólares. Este segmento se expandió un 39,1% i.a. en pymes y 30,3% en grandes empresas.
En cuanto a la morosidad, el volumen de deuda irregular de la industria totaliza $968.000 millones, sobre un stock crediticio sectorial de $25 billones, que representa el 30% del crédito total a empresas. Por su parte, el saldo irregular totaliza $968.000 millones y, teniendo en cuenta que en junio el número de empresas morosas fue de 4.231, expresa un monto promedio de $228 millones por empresa.
Cuánto deben las empresas morosas
En cuanto a los montos, el 40% de las empresas en situación irregular tiene deudas en mora por menos de $1 millón, el 26% debe entre $1 millón y $10 millones, el 16% debe entre $10 y $50 millones, mientras que el 18% restante debe más de $50 millones (12,5% más de 100 millones). “Parte de las empresas pudieron regularizar la situación mediante pagos extraordinarios o refinanciaciones. Las empresas que refinanciaron o saldaron su deuda representaron el 6,2% del total de empresas que tienen deudas (unas 2.100 empresas)”, según el estudio.
El promedio móvil (tres meses) de cantidad de empresas que entraron por mes en situación irregular (categorías 3, 4 y 5) luego de estar en situación regular (categorías 1 y 2) aumentó de 174 por mes en diciembre de 2024 a 442 en junio de ese año, es decir que se multiplicó por más de dos veces y media. Asimismo, la fase de mayor deterioro fue en marzo de 2026, observándose una baja en junio de 2026.

Desde la UIA enfatizan que la distorsión fiscal agrava aún más la coyuntura. “En conjunto, los impuestos elevan más de un 18%, en promedio, el costo financiero de un crédito productivo. En el caso de las refinanciaciones, la carga impositiva debería eliminarse por completo para no acumular tributos sobre montos que ya los incluyeron”, sostiene el informe.
Con un crédito al sector privado que apenas roza el 13% del PBI en la Argentina —muy lejos del 75% de Brasil o el 100% de Chile—, los industriales reclaman flexibilizar encajes, fortalecer los sistemas de garantías públicas y privadas, y generar estímulos urgentes para evitar que el estrangulamiento financiero frene definitivamente la actividad.
Argentina lidera el ranking de morosidad en América Latina
Un reporte de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) indica que Argentina lidera los niveles de morosidad de la región, con 7,3%, seguida por Brasil (4,3%) y Colombia (3,7%). Por otro lado, los más bajo se observaron en República Dominicana (1,1%), El Salvador (1,4%) y Uruguay (1,7%).
“La cartera vencida del sistema bancario latinoamericano reforzó su tendencia alcista y cerró en marzo de 2026 con un saldo cercano a US$ 104.621 millones, registro 10% superior a aquél de diciembre de 2025 y 44% por encima del registrado un año atrás. A pesar de lo anterior, el indicador agregado de morosidad aumentó hasta 2,78% en marzo de 2026 versus 2.51% un año atrás”, señala el informe.
LM








