La confianza en el gobierno de Javier Milei cayó 1,6% en mayo con respecto a abril y acumula cinco meses consecutivos en baja, la racha negativa más larga de la gestión, de acuerdo con el índice que elabora la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).
Con 1,99 puntos, mayo se suma a las caídas de enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%), abril (-12,1%) y mayo (-1,6%). De esta manera, “la contracción acumulada desde el fin del año pasado es de 19,2%”, detalla el informe. Asimismo, en términos interanuales, la disminución alcanza el 18,7%.
A pesar del persistente goteo, el ICG de la presidencia de Javier Milei se mantiene en niveles históricamente competitivos, asemejándose a los arranques de los mandatos de Néstor Kirchner y Mauricio Macri, y ubicándose por encima de los registros de Eduardo Duhalde, Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández.
El Índice Líder cayó en abril y el riesgo de recesión subió a 88%
Sin embargo, al cumplirse el mes 30 de la actual gestión, el promedio general del ciclo Milei descendió a 2,41 puntos, su registro histórico más bajo. Al comparar el momento actual con el mismo momento del gobierno de sus predecesores, el nivel es muy similar al que obtuvo Macri (2,04) y menor al de Néstor Kirchner (2,42). En la vereda opuesta, el 1,99 de mayo supera holgadamente los 1,40 puntos que cosechaba Alberto Fernández a esta altura de su mandato.
Récords mínimos en capacidad y honestidad
El análisis hacia el interior del índice muestra un comportamiento dispar, aunque con fuertes retrocesos en áreas clave. De los cinco componentes que integran el ICG, tres presentaron bajas respecto al mes anterior.
El dato más preocupante para el oficialismo es el ítem Capacidad para resolver los problemas del país, que descendió a 2,36 puntos (-5,6%), marcando “el nuevo mínimo de la gestión de Javier Milei”.
Por su parte, la Preocupación por el interés general cayó a 1,57 puntos (-2,5%) y la percepción de Honestidad disminuyó a 2,46 puntos (-1,6%), registrando en ambos casos sus pisos más bajos en lo que va del año.
El único contrapeso levemente positivo vino por el lado de la Evaluación general del gobierno, que subió un 3% (1,69 puntos), y el componente de Eficiencia en la administración del gasto, que arañó una suba del 0,5% (1,88 puntos).
Diferencias de género y el bache de la mediana edad
El informe de la UTDT vuelve a poner de manifiesto una marcada polarización sociodemográfica. En mayo, “la brecha de género aumenta a 0,68 puntos, retomando la tendencia previa al mes de abril”. Este distanciamiento se explica por un desplome significativo del optimismo en el sector femenino, donde el ICG se hundió un 13% hasta los 1,61 puntos, en contraste con el universo masculino, donde subió un 6% (2,29 puntos).
Por el lado de las edades, el Gobierno conserva su principal bastión en la juventud. El segmento de 18 a 29 años arrojó el valor más alto con 2,15 puntos, a pesar de haber retrocedido un 5,3%. Las miradas de los analistas se posan hoy sobre la franja de 30 a 49 años (el motor de la población activa y de ingresos medios), donde tuvo lugar “una contracción más pronunciada, la segunda consecutiva, ubicándose el ICG en 1,72 puntos (-11,3%)”.
El mapa de la confianza y el factor expectativa
Geográficamente, el esquema de apoyos no muestra grandes mutaciones: el Gobierno sigue haciéndose fuerte lejos de la Capital Federal. El interior del país registró el mayor nivel de confianza con 2,17 puntos (-2,3%). En tanto, dentro del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se dio una paradoja: mientras la Ciudad de Buenos Aires (CABA) rebotó un 2,1% (1,91 puntos), en el Gran Buenos Aires (GBA) la confianza cedió un 1,2%, quedando rezagada en apenas 1,65 puntos.
Finalmente, la encuesta ratifica que el sostén del modelo económico actual sigue siendo puramente de carácter expectante. El ICG perfora el techo y llega a su nivel más elevado “entre quienes creen que la situación económica mejorará dentro de un año (4,17; +3,5%)”.
La contracara es el fuerte desencanto de los sectores escépticos o moderados. Entre aquellos ciudadanos que consideran que la economía se mantendrá igual se vio una caída del 12,9%. Pero el golpe más duro se evidenció en la base de la pirámide de expectativas: “La disminución más pronunciada del mes, en términos porcentuales, ocurre entre quienes creen que la situación empeorará”, donde el indicador se desplomó un 27,5% para tocar un piso marginal de 0,37 puntos.
LM
LM








