Eugenio Chacarra, subcampeón en el Open de España, va tras los pasos de Seve y Jon Rahm | Deportes

Eugenio Chacarra, subcampeón en el Open de España, va tras los pasos de Seve y Jon Rahm | Deportes

Eugenio Chacarra solo piensa en grande, y aunque el Open de España se le escapa por solo un golpe (-13) frente al escocés Grant Forrest (-14), que atrapa además un billete para el Masters de Augusta y el Open Británico, el madrileño subraya el valor de un subcampeonato logrado con un dedo del pie derecho roto. Con la medalla de plata en el Club de Campo Villa de Madrid, empatado con el francés Víctor Pérez, Chacarra escala un peldaño en la Race to Dubai, la clasificación que define al mejor golfista del circuito europeo durante la temporada, la tradicional Orden del Mérito, y ya es segundo en el listado con 3.257 puntos, solo por detrás del estadounidense Patrick Reed (3.423) y por delante de otra estrella, Rory McIlroy (3.115). Restan cuatro torneos para nombrar al número uno y Chacarra jugará los cuatro (India, Corea y las finales en Abu Dabi y Dubai), un póquer que no completarán sus rivales. El madrileño promete dar “toda la guerra posible” para ganar la Race to Dubai y convertirse en el tercer español con el laurel tras el sextete de Seve Ballesteros (1976, 78, 79, 86, 88, 91) y el bingo de Jon Rahm en 2019. Por el camino ha accedido por primera vez en su carrera a la élite de los 50 mejores jugadores del ranking mundial.

Chacarra parte en la última jornada con el cuchillo entre los dientes y pone en pie al público que le sigue. Un campeón sale a ganar, es la receta que se repite, y así firma birdies en los hoyos 2, 3 y 4, este último con un purazo desde 14 metros que celebró apretando el puño y encendiendo a los seguidores. Repetiría festejo poco después con un putt embocado desde el collarín del green del 7, otros 13 metros devorados de un bocado. Y subiría al liderato compartido con un dardo a bandera en el 8. Eran cinco golpes descontados en los primeros nueve hoyos y la sensación de que era un jugador en trance. Por eso resultó extraño su frenazo en la segunda vuelta del recorrido, una colección de pares hasta ceder un bogey en el 17 tras volar de salida al búnker en el par tres, agresivo y valiente, y fallar un putt de tres metros y medio. El birdie en el 18, frente a su abuela Maribel, de 84 años, y otros muchos familiares y amigos que le esperaban en la meta, ya llegaba tarde y Forrest hizo los deberes.

“Los domingos son muy largos para muchos”, comentó Chacarra; “yo me he divertido mucho. Es la primera vez que juego bien el Open. Sabía que necesitaba hacer ruido desde el principio y que si mi nombre estaba arriba muchos otros iban a sufrir. Si estoy ahí, a otros les cuesta”, comentó.

De esa pelea se había caído Ángel Ayora, errático toda la ronda con el putt hasta cargar con cuatro golpes de más en el día y bajar a -6 en la general. Una jornada con un doble bogey y dos bogeys le dejó donde estaba en la Race to Dubai (puesto 19) y con tarea por delante en la lucha por una de las tarjetas del circuito americano. El salto en paracaídas que había prometido si ganaba en Madrid tendrá que esperar.

Sergio García cerró con su tercera ronda seguida en el par (-4, igual que acabó el jueves) el Open de España que jugaba 30 años después de su primera participación, también en el mismo campo. El castellonense cambió en la última vuelta su putter tradicional por uno de escoba en busca de mejores sensaciones y ahora, liberado de su contrato con LIV, le da vueltas a la agenda y medita jugar las próximas citas en Australia. En su mente está sumar puntos para la Ryder Cup de 2027 en Irlanda. Se acerca el final del curso y todos los golfistas hacen sus cábalas, también Eugenio Chacarra y Ángel Ayora, en un momento de incertidumbre por el futuro de la Liga saudí y de jugadores como Jon Rahm.

Resultados y clasificación del Open de España.