Estados Unidos vuelve a bombardear Irán, que responde con ataques contra sus efectivos en Jordania | Internacional

Estados Unidos vuelve a bombardear Irán, que responde con ataques contra sus efectivos en Jordania | Internacional

La nueva oleada de ataques contra Irán que había prometido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha llegado. Las fuerzas estadounidenses han atacado este martes posiciones iraníes por segunda vez en menos de 48 horas, mientras vuelve a dispararse la tensión en el estrecho de Ormuz. Como represalia, Irán volvió a atacar bases estadounidenses en Jordania entre la noche de este martes y miércoles, según informó la Guardia Revolucionaria en un comunicado. No se han registrado bajas estadounidenses hasta el momento en el ataque de Irán contra instalaciones en Jordania, según fuentes oficiales, ha recogido Reuters.

La agencia de noticias iraní Tasnim informó de que las fuerzas de la República Islámica atacaron en la noche del martes la base aérea en Jordania, en la que se enuentran desplegadas fuerzas estadounidenses. “Ha comenzado una operación decisiva por parte de las fuerzas armadas de Irán en respuesta al enemigo estadounidense”. La televisión estatal jordana señaló que se activaron las sirenas de alerta en el país.

En un comunicado difundido en redes sociales, el Comando Central, responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo, ha confirmado que los ataques estadounidenses contra objetivos de la Guardia Revolucionaria Islámica comenzaron en torno al mediodía hora de Washington, las 18.00 hora peninsular española. “Los ataques responden a los recientes intentos de la Guardia Revolucionaria de alcanzar buques mercantes en el estrecho de Ormuz y a militares estadounidenses desplegados en la zona”.

El mando militar, con sede en Florida, no ha precisado la naturaleza ni la localización de los objetivos. La televisión estatal iraní ha informado de que entre ellos estaba el aeropuerto de Jiroft, en el sureste del país.

Por su parte, las autoridades de Irán han denunciado este martes que cuatro personas, incluido un menor, han muerto y más de 50 han resultado heridas durante la celebración de una boda tras un ataque aéreo estadounidense registrado en la localidad de Kuhestak, en el condado de Sirik, en la sureña provincia de Hormozgan.

También en un mensaje en redes, el propio Trump ha confirmado la nueva oleada. “Los ataques son grandes y potentes, y son en represalia por el intento fallido de los iraníes de colocar más minas en el estrecho [de Ormuz], donde actualmente no hay minas”, ha escrito el republicano. Agrega que los bombardeos también responden al lanzamiento de “ocho misiles, todos derribados con éxito”, contra una base militar estadounidense en Jordania. El mandatario amenaza, como había hecho también el lunes, con una nueva oleada “mucho más potente y a mayor nivel” si Irán responde.

“Aun así, no será el mayor ataque de todos, que está ahí esperando y que, cuando haya terminado, ¡quedará muy poco de la República Islámica de Irán!“, advierte.

El nuevo ataque se suma a los bombardeos que Washington ha ejecutado contra almacenes de drones y misiles, bases de radares y embarcaciones iraníes como represalia por los ataques iraníes del lunes a dos buques comerciales saudíes que transitaban por el estrecho de Ormuz.

Según medios estatales iraníes, citados por la agencia Efe, los misiles han impactado en la base aérea de Bandar Abbas y en las localidades de Sirik, Jask, Qeshm y Chabbar. Las embajadas de EE UU en Jordania y Catar han emitido una advertencia de seguridad sobre la posible escalada de tensión, la cancelación de vuelos y el cierre de los espacios aéreos, bajo amenaza de posibles represalias iraníes.

La agencia de noticias iraní Fars ha citado a un portavoz de la Guardia Revolucionaria para afirmar a su vez que Estados Unidos “lamentará estos nuevos ataques”.

En una microentrevista telefónica con un reportero de la cadena de televisión Fox News, Trump ha ido aún más allá en sus advertencias contra cualquier posible respuesta violenta de Teherán. Si Irán contesta a la nueva oleada de bombardeos estadounidenses, ha asegurado el mandatario, quedará “completamente exterminado como país”.

El republicano se ha explayado en sus críticas al país enemigo. Los dos países firmaron un acuerdo en junio que incluía un alto el fuego de sesenta días y se comprometieron a negociar durante ese tiempo un pacto definitivo sobre el futuro del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Pero el plazo expiró el 17 de agosto con el proceso diplomático en punto muerto y sin ninguna perspectiva de nuevos contactos entre las dos partes. En su conversación con el periodista de Fox, ha descartado que vaya a haberlos en el futuro previsible. Un acuerdo con Teherán, según él, “es papel mojado. Ya les hemos dado muchas oportunidades”.

La nueva serie de intercambios de fuego entre los dos adversarios es la primera en cerca de un mes, y ha estallado cuando Estados Unidos intenta abrir al tráfico marítimo rutas alternativas en el estrecho de Ormuz, el paso estratégico por el que antes de que empezara la guerra el 28 de febrero circulaba el 20% del petróleo y gas mundiales, y ahora bajo un doble cerrojazo de Irán y de Estados Unidos.

Mientras Trump insiste, pese a unos datos que indican que el flujo comercial sigue reducido a un goteo en comparación con los niveles preguerra, en que el estrecho está abierto, su Administración había anunciado lo que llama la Operación Paria Económico, una nueva serie de sanciones directas y secundarias.

La idea es que los gobiernos que ayudan a mantener a flote la economía de Irán retiren sus apoyos por temor a ser víctimas de esas sanciones secundarias. Con ello, el régimen en Teherán se vería completamente aislado y —según espera la Administración republicana— se vería forzado a rendirse.