Desde el momento en que Ramiro Hernandes convirtió el penal con el que Belgrano se clasificó a la final del Torneo Apertura tras vencer a Argentinos en La Paternal, se sabía lo que vendría. Y es lógico. El morbo de la final entre el Pirata cordobés y River va a estar presente durante toda la semana, en una previa con muchos condimentos, de cara al partido decisivo que jugarán el Celeste y el Millonario el domingo a las 15.30 en el estadio Mario Kempes.
Belgrano fue el último eslabón de la cadena que condenó a River al descenso en 2011, tras aquella histórica Promoción, en la que venció por un 3-1 global al conjunto de Núñez, tras el 2-0 en Alberdi y el 1-1 en el Monumental.
Y para que el recuerdo esté más latente, encima el técnico que llevó a esta final al Celeste es el mismo de aquel momento: Ricardo Zielinski. A su vez, Juan Carlos Olave, quien era el arquero y capitán de aquel Belgrano que logró el ascenso a Primera, hoy es ayudante de campo del Ruso. Y el Mudo Franco Vázquez, también formó parte de aquel equipo. El talentoso zurdo tenía 22 años y era un enganche clásico, hoy con 37 devenido en un volante central iniciador de juego.
Ambos fueron titulares en los dos partidos frente al River de Juan José López: en la ida, el Mudo fue reemplazado a los 19′ del segundo tiempo por Lucas Parodi. En la vuelta, ambos jugaron todo el partido y el arquero le atajó un penal decisivo a Mariano Pavone en el segundo tiempo.
A raíz de esta situación, en Belgrano ya hablaron del tema tras el triunfo en La Paternal. El más picante fue el presidente, Luis Fabián Artime, cercano al presidente de la AFA, Claudio Tapia, quien chicaneó: “Los mandamos a la B y nosotros ascendimos” soltó ante la prensa con una mirada desafiante“. Y agregó: “Eso ya pasó y ahora hay que hacer historia este domingo 24, aniversario del cumpleaños del Potro Rodrigo. Nada más”.
Foto Maxi Failla – CLARINClaro, para alimentar la cuestión, el recuerdo del cantante cuartetero Rodrigo Bueno, que era fanático de Belgrano, cumpliría 53 años justo este domingo 24 de mayo. Y más: el momento en que Olave le atajó el penal a Pavone fue a los 24 minutos y 5 segundos del segundo tiempo. ¿Será premonitorio?
Zielinski, por su parte, también hizo referencia a aquella Promoción en la conferencia de prensa “Se viene una final que nos trae buenos recuerdos”, comentó el DT de Belgrano. Y añadió: “Es un partido muy importante. Ojalá estemos a la altura y podamos darle una alegría a la gente de Belgrano”.
Será justamente, el partido más importante en la historia de Belgrano. Y el arquero Thiago Cardozo, se envalentonó. “Me veo campeón”, tiró cuando le preguntaron cómo se imaginaba el domingo a la tarde. Por su parte, Hernandes, autor del decisivo penal, lanzó: “En 2011 tenía 7 años. Me acuerdo poco, ja. Lo vi con mi viejo. Voy a ver cómo se le gana a River…”
Hay mucha euforia en el equipo cordobés, dada la clasificación agónica en el Diego Armando Maradona, después del triunfo por penales, en los que estuvo triple match point abajo.
En cambio, en River, reina la mesura, después de la alegría por haber llegado a una definición por el título, algo que era impensado hasta hace pocos días.
Foto: EFE/Pablo DonderoEn Núñez no queda nadie de los que estuvieron en la cancha en 2011. El último en dejar el club y retirarse de la actividad profesional fue Jonatan Maidana, quien si bien sufrió el descenso, se quedó para la vuelta a Primera y después fue referente de la década dorada del club de Núñez, que comenzó con los títulos con Ramón Díaz y se agigantó con Marcelo Gallardo y las grandes conquistas, que tuvieron su pico máximo el 9 de diciembre de 2018 en Madrid, con la final de la Copa Libertadores ganada a Boca.
Es que más allá del oprobio por bajar de categoría, River supo reconstruirse y tras el regreso a Primera después de una temporada en el Nacional B, no paró de crecer futbolística e institucionalmente, para agigantar aún más su rica historia. Tras aquel durísimo golpe, obtuvo 19 títulos en 15 años. Fueron 12 locales y 7 internacionales, entre ellos dos Libertadores. Y tiene hoy una estructura institucional imponente y un Monumental que con, 85 mil espectadores, se convirtió en el más grande de Sudamérica y entre los mejores del mundo.
“Estar en una final siempre es importante. Hay que darle un mérito mayoritario al grupo que trabaja en el día a día y que quiere seguir creciendo. De mi lado, es tratar de acompañarlos y darles herramientas para llegar de la mejor manera al próximo compromiso”, afirmó Eduardo Coudet, quien en el medio de la final tendrá que preparar el partido de este miércoles con Bragantino por la Copa Sudamericana, en el que seguramente jugará con un equipo completamente suplente.
Cuando el Chacho habló (el sábado por la noche tras el triunfo de River por 1 a 0 sobre Rosario Central en el Monumental), River todavía no sabía el rival. Y al respecto, expuso: “No se eligen. La verdad que los rivales no se eligen. Si hubiese podido elegir, Central es el primero que hubiese evitado personalmente. No gravitamos en lo que no está en nuestras manos. Vamos a tratar de recuperarnos de la mejor manera posible”. Es que River tiene bajas sensibles, con los lesionados Gonzalo Montiel (desgarro en el isquiotibial izquierdo), Sebastián Driussi y Aníbal Moreno (ambos con esguinces de ligamento colateral medial de rodilla derecha).
En Núñez, no le prestan atención al morbo y consideran que esta es otra historia y aquella ya pasó y River la superó con creces. Ahora, se viene una final por el título y no se trata de ninguna revancha. Aunque, también es cierto que en caso de ganar, le dejaría a Belgrano un mal recuerdo, ya que no le permitiría ganar lo que sería para el conjunto cordobés el primer título en Primera de su historia. De algún modo, podría tratarse de una venganza.







