Estados Unidos emitirá una exención que permitirá la venta de petróleo ruso y productos derivados que ya fueron cargados en buques cisterna, pocos días después de que venciera la autorización previa.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció el lunes que su departamento emitirá una “licencia general temporal de 30 días”. El anuncio confirmó un informe previo de Bloomberg que indicaba que la administración planeaba otorgar una nueva exención.
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La decisión refleja la presión que enfrenta la administración del presidente Donald Trump para contener el aumento de los costos del combustible y enfrentar la escasez global de oferta provocada por la guerra.
Bessent afirmó en una publicación en X que la exención “permitirá a las naciones más vulnerables acceder temporalmente al petróleo ruso actualmente varado en el mar”. Añadió además que “trabajaremos con esos países para otorgar licencias específicas según sea necesario”.
El Departamento del Tesoro ya había emitido dos exenciones similares —conocidas como licencias generales— que cubrían la misma actividad. Bessent aseguró el lunes que la nueva licencia “ayudará a estabilizar el mercado físico de crudo”.
La primera exención, emitida en marzo, expiró 30 días después. Bessent había señalado entonces que no sería renovada, aunque revirtió la decisión pocos días después. La segunda autorización venció el 16 de mayo.
La medida podría generar malestar entre los aliados europeos de Washington, que consideran las sanciones contra Moscú esenciales para recortar los ingresos que Rusia utiliza para sostener la guerra en Ucrania.
Sin embargo, países asiáticos que importan grandes volúmenes de crudo han presionado para que se extienda el alivio a las sanciones.







