El Gobierno nacional buscó llevar tranquilidad tras el anuncio de los nuevos aranceles de Estados Unidos impulsados por la administración de Donald Trump y sostuvo que Argentina conserva un tratamiento preferencial, al quedar alcanzada por la tasa mínima del 10%. En la Casa Rosada interpretan que la medida ratifica el rumbo de las negociaciones bilaterales y fortalece el vínculo político construido entre el presidente Javier Milei y su par estadounidense.
Según la evaluación oficial, el alineamiento entre ambos gobiernos fue determinante para que el país mantuviera las condiciones acordadas durante las negociaciones iniciadas este año. En ese sentido, fuentes del Ejecutivo aseguran que la posición argentina no se modificó y que el entendimiento comercial sigue vigente más allá de los cambios regulatorios adoptados por Washington.
Por qué Argentina mantiene el arancel mínimo de Estados Unidos
El oficialismo entiende que la administración republicana encontró un nuevo respaldo jurídico para sostener su política arancelaria, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos limitara el mecanismo originalmente utilizado por Trump. La nueva base legal se apoya en una investigación realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre importaciones vinculadas al trabajo forzoso.
Desde el Gobierno remarcan que ese compromiso ya formaba parte del acuerdo bilateral firmado con Estados Unidos. Argentina había asumido obligaciones para reforzar los controles sobre el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso, aspecto que permitió mantener el arancel del 10% y preservar las principales excepciones obtenidas para las exportaciones nacionales.
No obstante, en la Casa Rosada insisten en que el entendimiento con Estados Unidos va mucho más allá del esquema arancelario. El acuerdo también contempla compromisos sobre propiedad intelectual, patentes, normas regulatorias, barreras no arancelarias y cooperación comercial, capítulos que aún dependen de resoluciones administrativas y jurídicas por parte de Washington.
El Gobierno espera la implementación del acuerdo comercial
Por ese motivo, el Ejecutivo descarta avanzar en el corto plazo con el tratamiento parlamentario del acuerdo. La estrategia oficial consiste en esperar que la administración estadounidense complete la instrumentación del entendimiento antes de remitir el texto al Congreso o impulsar un debate integral.
La misma lógica se aplica al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), que ya cuenta con dictamen, pero no figura entre las prioridades legislativas del oficialismo. El Gobierno considera que ambos temas deben discutirse como parte de un paquete integral y no de manera fragmentada.
En paralelo, la Casa Rosada busca profundizar la relación política con Estados Unidos. En ese marco, Javier Milei prepara un viaje a Washington previsto para octubre, donde participará de un foro por el Mes de la Herencia Hispana junto a empresarios, inversores y dirigentes políticos.
El Ejecutivo confía en que ese encuentro permitirá consolidar el diálogo con la Casa Blanca, seguir de cerca la evolución del acuerdo comercial y avanzar hacia su implementación definitiva. Mientras tanto, el Gobierno interpreta que la decisión de mantener el arancel mínimo constituye una señal positiva para la relación bilateral y para la continuidad de la estrategia económica y comercial entre ambos países.









