Las autoridades judiciales de Costa Rica dieron este viernes la noticia que más esperaban en su lucha contra el crimen organizado al reportar la captura del fugitivo más buscado del país: Alejandro Arias Monge, alias Diablo, un hombre de 41 años por quien agencias de Estados Unidos ofrecían una recompensa de hasta 500.000 dólares, al considerarlo líder de una sanguinaria organización criminal transnacional.
Costa Rica atrapa a su mayor capo en un feroz tiroteo que dejó cinco policías heridos









