Erling Haaland, la máquina de hacer goles del Manchester City, tendrá su estreno absoluto en una Copa del Mundo cuando este martes, desde las 19, los vikingos de Noruega enfrenten a Irak en el Gillette Stadium de Boston, donde, sin dudas, la atención estará puesta en el delantero que el próximo 21 de julio cumplirá 26 años, dos menos que lo que su selección debió esperar para poder regresar a la máxima cita futbolística.
Erling, a quien algunos apodan “El Androide”, nació en el 2000 en Leeds, Inglaterra, mientras su padre Alf-Inge Haaland jugaba en el equipo de esa populosa ciudad. Ese mismo año, su papá pasó al Manchester City, cuando este club todavía no era lo exitoso que es ahora y se encontraba muy por debajo de su clásico rival, el United. Pero en 2004, Alf-Inge, que a diferencia de su hijo era un férreo lateral derecho, regresó a su Bryne natal, una localidad costera de Noruega.
Allí, Alf-Inge había comenzado su carrera futbolística en el Bryne FK y cuando Erling tuvo la edad suficiente también ingresó a la academia de este club que representaba a una pequeña población que fue creciendo gracias a la industria agrícola y láctea, la excelente conexión en el transporte y la educación hasta convertirse en una de las zonas más importantes de su región.
“Veremos la alegría del fútbol, cultivaremos el talento y cosecharemos milagros”, se lee en uno de los muros que rodean una de las canchas del centro deportivo techado del club junto a una imagen gigante de Erling vistiendo la 9 de Noruega.
Fundado hace 100 años -abril de 1926-, el Bryne FK pasó la mayor parte de su historia en los torneos del ascenso. Alf-Inge jugó allí entre 1989 y 1993, cuando el equipo había descendido de la primera división, a la que recién regresó en 1999, aunque esa estadía tampoco duraría demasiado.
De hecho, cuando el pequeño Halland comenzó a entrenar en las infantiles -siendo un año menor que sus compañeros-, el club estaba en la segunda categoría. Erling debutaría en el primer equipo en 2016 y así iniciaría una exitosa carrera a través de Europa: Austria, Alemania hasta Inglaterra han sido escenario de sus más de 350 goles que lleva convertidos con distintas camisetas, en especial, la del City, con el que ya ganó la Champions League y el Mundial de Clubes en 2023.
Mismo origen, mismo destino
Además de compartir la misma profesión y el mismo club de origen, Alf Inge y Erling tienen en común defender los colores de su seleccionado nacional. Papá Haaland -nacido en 1972- disputó 34 partidos oficiales con Noruega, dos de ellos en el Mundial de 1994, disputado en los EE.UU.
Alf-Inge Haaland, el padre de Erling, cuando jugó el Mundial 1994 con Noruega. Foto: redes.En esa copa, Alf-Inge, con la camiseta número 18, fue el lateral derecho titular de su equipo en el triunfo 1 a 0 ante México en el debut y en la derrota por el mismo marcador versus Italia. Y como en ambos cotejos vio la tarjeta amarilla fue suspendido y no pudo disputar el tercer encuentro ante Irlanda, que terminó 0-0 y en la eliminación del conjunto noruego en un grupo que fue verdaderamente de la muerte y se definió por cantidad de goles a favor, ya que los cuatro integrantes terminaron con los mismos puntos (3) y la misma diferencia de gol (0).
Y si bien se mantuvo activo en la Premier League hasta 2003 -jugando para Nottingham Forest, Leeds United y Manchester City- no fue convocado para el siguiente mundial, en el que Noruega mejoró su performance con una clasificación a octavos de final -donde cayó, otra vez, con Italia- luego de haber obtenido un resonante triunfo ante, nada más ni nada menos, que el Brasil de Ronaldo Nazario, que llegaría al partido decisivo en el que caería derrotado ante el local, la Francia de Zinedine Zidane. Y desde aquel 1998, la selección escandinava no volvió a disputar una Copa del Mundo.
En tanto, uno de los momentos más recordados de la carrera de Alf-Inge se produjo en suelo británico, donde mantuvo un doble cruce con el histórico mediocampista irlandés del Manchester United, Roy Keane, quien en 1997, sufrió una grave lesión en una rodilla tras una entrada del defensor noruego. Pero el incidente no terminó allí, ya que en 2001, en un clásico de Manchester, Keane le entró duro a papá Haaland, quien salió lastimado.
A los 31 años Alf-Inge se alejó de la alta competencia y regresó a su país, donde pasó nuevamente por el Bryne FK y los torneos de ascenso hasta que le puso fin a su carrera por problemas en una de sus rodillas.
Erling las inferiores. Foto: Bryne FK.Por su parte, Erling lleva disputados 48 partidos con su selección y marcó la impresionante cifra de 55 goles, es decir, que tiene un promedio de más de 1 gol por encuentro, por lo que las esperanzas de su equipo y de todo su país están depositadas en él para que los lleve lo más lejos posible en este Mundial.
Tendrá por delante un grupo duro, con Francia, Senegal e Irak; aunque con el nuevo formato de 48 equipos y la instancia de 16vos. de final, se puede sortear la fase de grupos siendo uno de los mejores ocho terceros.
A su favor tiene que arranca con el rival teóricamente más accesible -Irak- y cierra con el más difícil -Francia-, por lo que sus chances estarán intactas hasta último momento.
Erling en una visita al centro deportivo de su club de origen. Foto: Bryne FK.Mientras que, a miles de kilómetros de distancia, todo un país está pendiente y en Bryne esperan ese cotejo con ansiedad y expectativa al punto que para el viernes 26 de junio -cuando se disputará el duelo definitorio- el FK retransmitirá el partido en pantalla gigante para niños y jóvenes en el recinto deportivo techado Jærhallen.
“¡Bryne celebra su centenario con una gran fiesta para toda la comunidad!”, señala la convocatoria -con la imagen de Erling- para un evento que será con entrada gratuita y libre de alcohol. Además, habrá “un partido de leyendas” del club.







