Verónica Dessio (49) fue asesinada un día antes de la Nochebuena de 2020 en La Plata. Enseguida se supo que, contrario a la versión que intentaron instalar, ese crimen no había sido consecuencia de un robo. Detrás de su muerte había un plan criminal cruel.
A casi seis años del asesinato de la abogada platense, el juicio se había anunciado para el 3 de junio. Primero lo postergaron porque el fiscal Martín Chiorazzi se engripó y, después, volvió a suspenderse porque la principal acusada, Ivana Mapis (48), manifestó un dolor lumbar que le impedía movilizarse hasta el tribunal.
En el medio, y mientras el TOC N° 2 de La Plata, integrado por los jueces Claudio Bernard, Analía Carrillo y Silvia Hoerr, encuentra un lugar en la agenda para llevar adelante el debate, los defensores de Mapis y el autor material del homicidio, Jorge Antonio Alvez (63), insistieron con el pedido de prisión domiciliaria que estuvo a punto de implementarse.
El derrotero se ha convertido en un suplicio para la familia de Verónica Dessio, que se había preparado para el inicio del debate y terminó corriendo detrás de los insistentes pedidos de los imputados por dejar la cárcel.
Mapis presentó un certificado médico de reposo por diez días debido a una afección lumbar. Esta complicación en la zona de la espalda impidió su traslado y dejó, una vez más, el juicio oral sin una fecha cierta.
Para el entorno de la víctima, este planteo no es más que una “dilación” para estirar los tiempos procesales en medio del dolor.
El primer matrimonio homosexual en Provincia de Buenos Aires fue el de Carolina Pérez y Verónica Dessio, en La Plata, en 2010.Pero por qué podría quedar en libertad: el pedido lleva tiempo y los acusados habían solicitado el beneficio incluso antes del juicio.
El inminente inicio del debate había dejado en pausa esa solicitud, pero con las reiteradas suspensiones y sin fecha cierta, el abogado Gastón Nicocia, a cargo de la defensa, presentó un habeas corpus ante la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, otra vez argumentando los problemas de salud de la acusada.
La Sala II del Tribunal de Casación Penal de La Plata ratificó la medida al rechazar los recursos presentados por la fiscalía y por Natalia Dessio para que siga en la cárcel.
El argumento técnico del tribunal bonaerense fue que la resolución que reemplazó la prisión preventiva por la domiciliaria “no constituye una sentencia definitiva”.
Sin notificar a la familia ni a su abogado, Santiago Irisarri, pidieron la tobillera electrónica y dieron indicaciones al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) para que ejecuten el beneficio.
La protesta por la suspensión del juicio, este martes 11 de agosto, en La Plata.“Nos enteramos por una nota periodística”, contó a Clarín Natalia Dessio (50), hermana de la víctima. Gracias a eso llegaron a tiempo de interponer un escrito indicando que ese fallo no estaba firme y que todavía faltaba resolución de instancias superiores.
Pero, a pesar de ese recurso de último minuto, la preocupación de la familia de Verónica es tanta que convocaron a una marcha que se realizó este martes 11 de agosto ante los Tribunales de La Plata para exigir que se reanude el debate y que no se beneficie a los imputados con la libertad.
Según sostienen, esta cadena de decisiones judiciales profundiza la incertidumbre y mantiene la herida abierta. Natalia describió la situación como “una catástrofe atrás de la otra“.
Es que, además de afrontar el dolor por el asesinato de su hermana, debe enfrentarse a un proceso judicial doloroso.
Por el crimen de Verónica Dessio (izq.) en La Plata está acusada quien era la pareja de su ex, Ivana Mapis (der.).“A nosotros nos choca un poco ver que ellos pueden hacer un montón de cosas que mi hermana ya no”, lamentó.
El caso
Verónica Dessio trabajaba como abogada en la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
En junio de 2010, ella y su entonces pareja, Carolina Pérez, fueron protagonistas del primer matrimonio igualitario celebrado en un Registro Civil de la Provincia. Tuvieron un hijo y se separaron después de nueve años de relación.
Tras el divorcio, Pérez empezó una relación con Ivana Mapis. De acuerdo a la investigación judicial, esta última desarrolló una “obsesión enfermiza” y de celos constantes por la relación entre Dessio y Pérez.
Esta “obsesión” fue considerada por los investigadores como el móvil principal del crimen.
Jorge Antonio Alvez está acusado de ser el sicario que mató a Verónica Dessio (49) en La Plata.La acusación sostiene que Mapis ideó un plan para eliminar a Verónica.
Para ello, habría contratado a un sicario: Jorge Antonio Álvez (63), un ex policía endeudado al que le pagaría 250.000 pesos para cometer el crimen.
Jorge Antonio Alves (58) está acusado de ser el sicario que mató a Verónica Dessio (49) en La Plata.Poco antes de concretarse el plan, Mapis “ayudó” a Verónica a acondicionar y pintar el quincho de la casa de Parque Sicardi en la que vivía con Carolina y su hijo, y adonde la abogada planeaba mudarse, una colaboración que le permitió estudiar al detalle los horarios, movimientos y vulnerabilidades de la víctima.
El 23 de diciembre de 2020, aprovechando que Verónica estaba sola en su casa de la calle 5, Álvez ingresó a la vivienda y la atacó por la espalda.
El cuerpo de la abogada fue hallado al día siguiente con múltiples puñaladas y un corte profundo en el cuello que le provocó la muerte por un shock hipovolémico irreversible.
Ivana Mapis (43) fue detenida por el crimen de Verónica Dessio (49), ex pareja de su novia, en La Plata.Entre las pruebas más contundentes se encuentran las imágenes de las cámaras de seguridad que captaron la moto Siambretta roja de Álvez, sandalias con restos de sangre que el asesino abandonó en una zapatería tres días después del crimen y el historial de búsquedas del teléfono de Mapis, que días antes consultó en internet: “Qué veneno usó Yiya Murano“, “cuántas semillas de ricino matan“, y “veneno estricnina dónde comprar”.
Además, se comprobó que Mapis utilizó un teléfono “fantasma” con un chip prepago a nombre de la propia víctima para coordinar el ataque con el sicario sin levantar sospechas.








