Peter Thiel dejó por un par de semanas su casa del porteño Barrio Parque y regresó a Estados Unidos. Y aunque allí se mueve con el mismo bajo perfil que en Argentina, sí de lo vio formar parte de los CEOs y fundadores y máximos directivos de compañías –la mayoría norteamericanas–, que participaron de la edición 2026 del cónclave de Sun Valley.
Esta particular reunión, también llamada billionaires summer camp (campamento de verano de billonarios) es organizada por Allen & Company, una firma con interees y clientes de élite, para un “Tinder de negocios”. Por eso siempre repiten que fue en uno de estos encuentros donde Coca-Cola selló un negocio de seis cifras con Columbia Pictures. Eso sucedió en 1982 y le dio mucha publicidad al “Sun Valley Meeting”. Por entonces, los CEOs de compañías millonarias no eran nombres o caras conocidas por fuera de los medios económicos o financieros. El estricto bajo perfil era la regla básica.
Con el tiempo, la visibilidad pública tuvo un valor diferente para muchas CEOs y directores de empresass, y “la alfombra roja” de Sun Valley se convirtió en una cita atractiva para los medios. A pesar de que de esa pasarela participan los principales medios de Estados Unidos, hasta la fecha, ningún participante rompió la norma inquebrantable del cónclave: esta prohibido contar qué se habló en los distintos paneles que ofrecen a los empresarios, y qué pasa cuando tienen tiempo libre. Esta regla se aplica a los oradores e incluso a periodistas que participan en calidad de invitados. Tal el caso de Anderson Cooper, uno de los conductores más famosos de CNN.
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Ni una palabra. El secretismo respecto a lo que sucede en Sun Valley se manifiesta en la sucesivas coberturas que año a año se publican en los medios norteamericanos y en algunos extranjeros. Incluso los más corporativos como Financial Times, Forbes o Fortune, terminan coincidiendo en sus textos con medios como Entertainment Weekly, Variety, Wired, o Town and Country; es decir, detallar la lista de empresarios invitados, sar cuenta de quienes no participaron como, por ejemplo, Elon Musk quien este 2026 no estuvo; y sumar alguna suspicacia respecto de posibles negocios entre algunas compañías.
Chimentos vip. Ante ese escenario de secretismo llevado casi al extremmo, las fotografías tomadas durante los tres días que dura el cónclave dan argumentos para el cotilleo vip.
Por ejemplo, en Sun Valley estuvo un empresario desconocido para la Argentina pero en Estados Unidos, divorcio estuvo en los medios hasta hace unos meses. Christopher Ilitch es dueño de los Detroit Tigers –equipo de beisball– y los Detroit Red Wings equipo de hockey–, y se separó de su esposa después de veintitres años de matrimonio. Y en Sun Valley, Ilicth –de sesenta años– apareció nuevamente enamorado con Eva Tate, una rubia modelo alemana quien además tiene publicadas ocho novelas policiales con el seudónimo de Hanna Winter.
¿Antiwoke?. Bari Weiss es editora jefa de CBS News Bari Weiss y, Variety el medio de la elite de Hollywood, describió su paso por el cónclave así: “Fundadora del Free Press y ahora redactora jefe de CBS News, parece haberse ganado el favor de los multimillonarios, encontrando una audiencia receptiva para su cruzada contra la ideología woke en Sun Valley”.
La batalla antiwoke tanto en Estados como en Argentina plantea similares interrogantes como ,por ejemplo, qué hacen con aquellos intregrantes que tienen “vida woke”. Por caso, en Sun Valley, uno de los participantes fue Peter Thiel quien, además, estuvo allí con su marido Matt Danseizen, con quien a su vez son padres de dos hijos que cursan en un colegio argentino.
También Sam Altman repitió la experiencia Sun Valley donde, como el año pasado, estuvo sin su marido Oliver Mulherin. Pero se encontró en las actividades con su ex pareja, el australiano Lachy Groom, fundador del fondo de inversión Lachy Groom Fund. O incluso Bari Weiss podría haberse cruzado con Tim Cook para preguntarle sobre qué hará después de septiembre próximo cuando pase el cetro como CEO de Apple a John Ternus. ¿Habrá tratado de convencerlo de regresar a la heteronormatividad?.
Cuñadas distantes. De esta edición de Sun Valley participaron los hermanos Kushner. Josh y Jared. El primero es fundadro y CEO de Thrive Capital, y está casado con la top model Karlie Kloss. Jared es fundador y CEO de Affinity Partners, y marido de Ivanka Trump. Más allá de que son la pareja más odiada en Albania punto tal que su voracidad empresaria en ese país dio origen a la “Revolución de los flamencos”, la relación entre sendas parejas es meramente correcta. Después de la olvidable primera presidencia de Trump, Karlie Kloss tomó mayor distancia de su cuñada Ivanka como lo hizo cierta elite de Nueva York. Finalmente, el matrimonio Trump-Kushner se mudó a La Florida y eso alivió la tensión. En Sun Valley, solo cohabitaron los espacios de actividades.
Los Murdoch. Murdoch es un apellido constante en este cónclave. Rupert Murdoch, el cuestionadísimo patriarca del clan, casi no faltaba nunca. Ya retirado del día a día de su imperio, a Sun Valley fue Lachlan Murdoch en calidad de CEO de Fox Corp; también llevó a Bret Braier, jefe de política de Fox News. Esta familia estuvo además representada por Robert Thompson, CEO de News Corp, quien como Rupert Murdoch tiene una esposa asiática, Ping Wang. En el caso del patriarca, su matrimonio con Wendi Deng finalizó con un juicio millonario. Y Deng estuvo en Sun Valley 2026, en calidad de emprendedora e inversionista.









