Marcelo Molina, periodista, relató en diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, cómo se vivió el eclipse solar desde España, donde millones de personas se prepararon para observar el fenómeno.
El eclipse movilizó a distintas regiones del país, con personas que se instalaron desde temprano en campos, sierras y puntos de observación. Según Molina, “quizá es el picnic más grande del mundo porque hay cerca de 8 millones de personas en este momento en toda la franja”.
España se preparó para observar el eclipse solar
La expectativa llevó a miles de personas a instalarse desde temprano en distintos puntos elegidos para observar el fenómeno. “La gente ha decidido salir a todos los campos, a las sierras, a los puntos de observación”, contó Molina.
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El periodista destacó además la preparación de los espectadores, que llegaron con distintos elementos para pasar varias horas en los lugares de observación. “Está acampando desde la tarde temprano y ha llevado todo lo que te puedas imaginar”, señaló.
La demanda por los anteojos especiales también fue enorme. “Esas gratuitas fueron muy pocas, se agotaron, pero todos los supermercados, las farmacias, las ópticas, los negocios se pusieron a vender y la verdad también se agotaron”, explicó.
Molina describió la magnitud del fenómeno: “Un fenómeno natural, un eclipse, moviliza a todo el país; moviliza, yo te diría, al continente”.
La precisión de la astronomía y el impacto energético
Uno de los aspectos más sorprendentes fue la precisión con la que se pudo anticipar el eclipse. Molina explicó que “tiene que coincidir exactamente esa distancia, ese tiempo y ese momento y ese alineamiento” para que la Luna cubra completamente al Sol.
Los organizadores incluso elaboraron mapas que permitían conocer cuánto duraría el fenómeno en cada localidad. “Indicaban a la gente cuántos segundos iba a durar en cada pueblo, en cada paraje, en cada aldea”, señaló.
La meteorología también fue clave para encontrar los mejores lugares de observación. “Hubo un servicio especial del servicio meteorológico de aquí que día a día y hora a hora me iba indicando dónde había nubes y dónde no había nubes”, relató.
Además del espectáculo astronómico, el eclipse tuvo consecuencias sobre el sistema eléctrico español. Molina explicó que, debido a la dependencia de la energía solar, “el eclipse produce una baja del 45% de generación del sistema solar”, una caída que debía ser compensada con otras fuentes de energía y que, al haber sido prevista, pudo ser gestionada.









