Desplome de la confianza en el Gobierno: “La aprobación está levemente por debajo del 40%”

Desplome de la confianza en el Gobierno: “La aprobación está levemente por debajo del 40%”

El economista jefe de Aldazabal & Cía, Mariano Ortíz Villafañe, en comunicación con Canal E, hizo hincapié en que el Índice de Confianza en el Gobierno cayó en septiembre y quedó entre sus niveles más bajos durante la gestión de Javier Milei.

Para Mariano Ortiz Villafañe, el índice funciona como una referencia para medir la percepción social sobre la administración nacional. “Es un indicador que proxy, digamos, de lo que es la aprobación del Gobierno para la población. No es un indicador de intención de voto, pero refleja, tiene un cuestionario con una serie de preguntas que refleja la valoración que tiene el Gobierno en la sociedad de lo que está haciendo el Gobierno y cómo está llevando adelante su función”, explicó.

Volatilidad en los últimos indicadores sobre la confianza en el Gobierno

Asimismo, señaló que las últimas mediciones muestran una evolución irregular y destacó que el resultado de septiembre debe observarse en perspectiva: “En las últimas mediciones de los últimos tres, cuatro meses, hay bastante volatilidad. Hubo meses con un serrucho de que subió y bajó”.

Al trasladar el resultado a una escala de 0 a 100, Villafañe estimó que la aprobación se encuentra por debajo del 40%. “Si lo pasamos a una escala de 0 a 100, que es más, digamos, amigable con el público en general, indica una aprobación que está levemente por debajo del 40%”, explicó.

Según su análisis, el retroceso está relacionado principalmente con la percepción que tienen los ciudadanos sobre su propia situación económica: “Bueno, las respuestas en general, se ve una caída de la situación personal de las personas en los últimos meses, digamos, de la situación económica personal de las personas”.

Crece la preocupación de la sociedad sobre su situación económica

En cambio, el economista señaló que las expectativas sobre el futuro de la economía no presentan el mismo deterioro. “No tanto en las expectativas futuras del desenvolvimiento de la economía, pero sí en la situación personal”, expresó.

A su vez, vinculó esa percepción con la evolución de distintos sectores de la actividad y con el comportamiento de los salarios reales: “Uno asocia esto a lo que es el desespero que están teniendo los indicadores de nivel de actividad, de la demanda doméstica, de la actividad doméstica”.