de Madonna a Bad Bunny, las celebridades que deslumbraron en la gran noche de la moda

de Madonna a Bad Bunny, las celebridades que deslumbraron en la gran noche de la moda

Aunque unos días antes de la gran noche de la moda hubo quejas en las calles de Nueva York por la participación del matrimonio Bezos en la tradiconal Met Gala que todos los años organiza Anna Wintour (la mujer más poderosa de la industria), el tema no pasó a mayores.

La alfombra roja más fotografiada del año convocó las más destacadas personalidades del momento, desde Anne Hathaway (en pleno éxito con su película El Diablo viste a la moda 2) hasta Beyonce, que regresó al evento luego de una década, con un vestido esqueleto hecho por Oliver Rousteing y un collar de diamantes valuado en 50 millones de dólares.

El dress code de la noche fue fashion is art (la moda es arte) y las celebridades cumplieron la consigna. Emma Chamberlain llegó con un impresionante vestido pintado a mano de la marca Mugler, ahora dirigida por Miguel Castro Freitas.

Madonna le rindió homenaje a Leonora Carrington, figura clave en el surrealismo en México, llevando un diseño de Saint Laurent firmado por Anthony Vaccarello, donde se destacó un tocado en forma de barco y una trompeta dorada como accesorios. Rodeada de siete mujeres, desplegaron un velo translúcido a su alrededor, creando una performance que se volvió viral.

Sabrina Carpenter también apuntó a ser noticia con un vestido de Dior hecho con cintas de películas y diamantes incrustrados. Fue un homenaje a Sabrina, la película que protagonizó Audrey Hepburn en 1954.

Bad Bunny se vistió con un traje negro y una camisa con lazo de Zara pero igual dio la nota: se caracterizó como un anciano. Cuando le preguntaron cuánto tiempo tardó en lograr el look, respondió: “53 años”.

No fue el único hombres que se destacó en la alfombra roja. Connor Storrie, uno de los nuevos chicos de Hollywood, sorprendió con un modelo negro y blanco de Saint Laurent: blusa a lunares con un lazo largo y espalda al descubierto y un pantalón de tiro alto.

Todavía hay más. Katy Perry apareció con un modelo de Stella McCartney blanco con guantes y una máscara de esgrima que se corrió cuando posó para los miles de fotógrafos acreditados para la cobertura de la gala que recauda fondos para el Costume Institute, encargado de organizar las muestras de moda en el Met. Este año, aseguraron que la recaudación fue récord: 42 millones de dólares.

Nicole Kidman se robó las miradas con un vestido al cuerpo de pailletes rojo con puños de plumas firmado por Chanel. La misma marca usó Wintour, pero en colores verde y negro. Las dos se quedaron mudas cuando vieron llegar a Rihanna con un modelo firmado por Maison Margiela con un corpiño de manga larga con 115.000 joyas incrustadas y cristales cosidos a mano. Qué menos para el Met.