En medio de la aparición de amenazas en escuelas de Córdoba, crece la preocupación en la comunidad educativa por mensajes que comenzaron a circular tanto en baños de instituciones como en redes sociales. Según se informó en Punto a Punto Radio, ya se registran entre nueve y diez casos, en un contexto que se intensificó tras hechos recientes en otras provincias.
Rolando Ayaza, coordinador de la Secretaría de Educación de la UEPC, señaló que la situación genera alarma pero no es completamente nueva, aunque sí más compleja. “Ahora adquiere un tinte mucho más complejo porque están planteando un tiroteo y en este contexto nos alerta bastante”, explicó.
El referente remarcó que estos episodios deben ser leídos como parte de un problema más amplio. “Esto es claramente un síntoma de una sociedad altamente complejizada”, sostuvo. En esa línea, agregó: “Hay una ruptura del lazo social que está siendo síntoma ni más ni menos que las escuelas”.
Ayaza planteó que los mensajes deben interpretarse más allá de su contenido explícito. “Tenemos que pensar la enunciación de estos escritos. ¿Qué le está pasando a los adolescentes que en la escuela están haciendo este llamado de atención?”, afirmó. Y advirtió: “Es un llamado de atención que está poniendo en riesgo a otros compañeros y alerta a toda una sociedad”.
El dirigente también hizo foco en el deterioro de la convivencia. “La convivencia en estos últimos tiempos ha cambiado en las calles, en las canchas y claramente hace síntoma en las escuelas”, señaló. Además, remarcó: “Hay muchas situaciones de conflictividad y también situaciones de bullying permanente”.
Frente a este escenario, explicó que las escuelas cuentan con protocolos para actuar. “Lo primero que tiene que hacer la escuela es habilitar la palabra”, indicó. Y profundizó: “Intervenir no es juzgar ni criminalizar, sino preguntar qué le está pasando a ese adolescente”.
Ayaza también cuestionó el rol de los adultos frente a estas situaciones. “Nos hemos corrido en muchas situaciones del lugar de autoridad y de la palabra”, sostuvo. Y agregó: “Hay una soledad de los adolescentes que requiere que los adultos intervengamos”. Finalmente, llamó a una respuesta colectiva para abordar el problema. “Tenemos que hacernos cargo de las generaciones futuras, que verdaderamente la están pasando mal”.








