El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, no puede contener las lágrimas al hablar de sus vecinos: su municipio concentra 73 de los 224 muertos que ha dejado hasta ahora el terremoto de este lunes. Un reportero de televisión termina consolándolo en directo. Poco después, vuelve a quebrarse frente a los micrófonos. Las poblaciones afectadas se debaten entre la conmoción y la urgencia de sacar sobrevivientes de entre los escombros. Las primeras 72 horas, el plazo que dan los expertos en rescates antes de que la esperanza se empiece a apagar, no tardarán en llegar.









