“China ganó las elecciones en Brasil”

“China ganó las elecciones en Brasil”

En una nueva emisión de Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el empresario, Ricardo Geromel, analizó el impacto de la reelección de Lula da Silva en la relación comercial y estratégica con Pekín, destacó que Brasil mantiene un superávit con China y advirtió que la mayoría de las exportaciones brasileñas sigue dependiendo de apenas cuatro materias primas sin valor agregado.

Ricardo Geromel es un reconocido empresario, escritor, inversor y conferencista brasileño. Es reconocido como uno de los mayores especialistas de América Latina en el ecosistema empresarial, tecnológico y de innovación de la China contemporánea.

Ricardo, ¿cómo estás? Bienvenido a Modo Fontevecchia.

Muchas gracias, Agustino.

Mirá, yo sé que vos tenés bastante experiencia con todo lo que tiene que ver con China y Brasil, y quería que nos des un panorama de cómo estás viendo la presencia de China en Brasil y en Latinoamérica.

Bueno, desde 2009 que China pasó a los Estados Unidos y es el más grande socio comercial, con quien Brasil más hace negocios. Entonces, durante los años de Bolsonaro, de Jair en el poder, todos los años el volumen de negocios entre Brasil y China fue a cada año el más grande de la historia. Y después con Lula, igual. Entonces, China no estaba muy preocupada por quién iba a ganar las elecciones en Brasil y la verdad es que quien ganó las elecciones en Brasil fue China.

Entonces, si China ganó las elecciones en Brasil y no le importa, la presencia de China más allá del intento de Estados Unidos de tratar de implementar una doctrina hemisférica, no va a lograr su cometido. O sea, China va a seguir pisando fuerte.

Bueno, la izquierda ganó en Brasil. Ustedes deben ver que Trump todavía no dijo que las elecciones no fueron bien hechas ni que esto ni que lo otro. Pero el escenario para los brasileños y para la economía de Brasil es que van a ser cada vez más grandes las inversiones de China en Brasil. Ya vemos que las marcas chinas ahora son objetos que los brasileños miran y piensan: “¡Wow, esto es mejor y también es más barato!”. Entonces, el número de brasileños que van a China por turismo, que era algo que no existía, está creciendo mucho. Mirá, Agustino, en la Universidad de Columbia en Nueva York hay 194 brasileños que están ahí estudiando en el 2024, que es el último año del que dieron los datos. En China, sumando todas las universidades, tenemos unos 200 brasileños. Y esto va a cambiar tremendamente.

Claro. Hablemos un segundo entonces de eso. El mercado brasilero, ¿qué le está ofreciendo a China? O sea, históricamente eran los commodities. ¿Qué le da Brasil a China?

Perfecto. El año pasado, Brasil le vendió a China 100 billones… ¿Cómo se dice?

Cien mil millones.

Es un término complicado. Entonces, Brasil le vendió a China 100.000 millones y China le vendió a Brasil 71.000 millones de dólares. O sea, Brasil tiene un superávit de 29.000 millones de dólares con China, que es algo rarísimo. De los 27 miembros de la Unión Europea, ninguno tiene un superávit con China: tienen déficit. Las empresas chinas concentran un cuarto, o el 25%, de todo lo que es hecho: de todos los productos que son fabricados en el mundo, un cuarto se hace en un solo país, en China. Los chinos exportaron más que los Estados Unidos, Japón y Alemania sumados. Y en Brasil, ahora que sigue con Lula, los chinos y los productos chinos son muy bienvenidos, y eso no va a cambiar. Entonces, la pregunta de lo que vende Brasil un poco me da miedo cuando pienso en eso. Porque yo fui a China por primera vez en 2009 y todos ya decían: “Pero solo vendemos commodities, tenemos que vender cosas con más valor agregado”. Pero de los 100.000 millones de dólares que vendemos, 83.000 millones son solo cuatro productos: la soja; el petróleo —China compra un 45% de todo lo que Brasil exporta de petróleo, y segundo queda Estados Unidos, que compra solo el 10% de lo que mandamos para afuera—; después, la carne bovina, la carne del ganado; y el cuarto producto es lo que vende Vale, el mineral de hierro. De todo lo que Brasil exporta, China compra más del 36%. O sea, de los 100.000 millones que vendemos, 83.000 millones son cosas que salen de la tierra o del campo y no las trabajamos: no hay marca, no hay valor. De los 71.000 millones que China vende, los cinco productos que más vende solo representan el 30% y son mucho más tecnológicos. Así que esa es la verdad. Y mientras veíamos las elecciones, que se terminaron hace unos días aquí, no se discutía cambiar eso. Entonces eso me deja muy triste: que van a pasar 20 años más y vamos a estar aún vendiendo las cosas más sencillas.

Lula convocó a la encargada de negocios argentina por el escape de Flávio Bolsonaro

Sí. Y Ricardo, Lula en su discurso dijo que quería que traigan los data centers, que los lleven a Brasil y que había que desarrollar una inteligencia artificial local. Y, al mismo tiempo, China es el principal rival de Estados Unidos y de sus empresas en el desarrollo de tecnología de inteligencia artificial. ¿Vos imaginás que haya algún tipo de lazo por ese lado, que los chinos empiecen quizás a exportar sus data centers y su inteligencia artificial directamente a Brasil?

Mirá, la dueña de TikTok es una empresa muy valiosa que se llama ByteDance. Ella hizo inversiones de más de 10.000 millones de dólares para hacer sus data centers en Brasil. En el tema de la inteligencia artificial, es importante que la gente comprenda que en los Estados Unidos los mejores laboratorios son los mejores del mundo, lejos. Pero si en performance tienen como un 10, en costo también tienen un 10. En los chinos, la performance no llega a 10 —los mejores llegan a 7—, pero en costo están en solo 1 o 2. Entonces, si miramos quién consume más tokens, quién está consumiendo más inteligencia artificial, la gente ya consume más de empresas chinas que de empresas americanas. De las 100 empresas más grandes del mundo en número de usuarios, 54 son chinas. En cambio, de las 100 empresas más grandes del mundo en facturación que hacen plata con inteligencia artificial, solo cuatro son chinas. Entonces, el modelo chino con la inteligencia artificial es muy diferente. Nosotros estamos habituados a pagar por el software como pagamos por la luz o como pagamos por el agua: una vez por mes, una vez por año. Los chinos son completamente diferentes: casi que te lo regalan gratis y ahí te venden otras cosas al lado. Y esto va a ser verdad —y ya es verdad— en el mundo de la inteligencia artificial. Cuando Lula habla de que Brasil tiene que hacer su propia inteligencia artificial, es una locura, no tiene ningún sentido eso. Porque ¿cómo va a competir con el volumen de inversión que se necesita para hacer una inteligencia artificial de punta? Es una locura, no tiene esa plata. No tiene sentido lo que dice.

Claro, pero bueno, quizás lo que es la unión entre China y Brasil le pueda permitir algún tipo de vía para explorar eso. Y bueno, estamos hablando de la economía más importante de la región y, al mismo tiempo, de lo que va a ser la economía más grande del mundo: Brasil y China. Así que, Ricardo, muchísimas gracias por tu tiempo y tu presencia en Modo Fontevecchia.

Gracias a ustedes, Agustino.

LP