La pesquisa permitió identificar puntos de venta, entregas a domicilio y proveedores de estupefacientes. Hubo cinco allanamientos y seis personas quedaron imputadas por infracción a la Ley de Estupefacientes.
Una investigación de cinco meses llevada adelante por la División Drogas de Comodoro Rivadavia derivó en cinco allanamientos realizados durante la madrugada del sábado en distintos puntos de la ciudad y Rada Tilly. En el marco del operativo denominado “Plano Maestro”, se secuestró cocaína fraccionada, elementos utilizados para su estiramiento, una escopeta calibre 36, $550 mil en efectivo, balanzas de precisión y teléfonos celulares.
El procedimiento se inició a partir de una denuncia anónima recibida en mayo por la Unidad Fiscal de Comodoro Rivadavia, encabezada por las fiscales Verónica Escribano y Silvina Ávila. A partir de esa presentación se dispusieron distintas tareas investigativas que se extendieron durante cinco meses.
En diálogo con Crónica, el jefe de la División Drogas, subcomisario Daniel Debis, explicó que la investigación permitió establecer que un hombre de 53 años, residente en Rada Tilly, se dedicaba a la comercialización de estupefacientes bajo la modalidad de narcomenudeo y delivery. “Esto efectivamente, con el correr del transcurso de la investigación, pudo ser acreditado”, señaló Debis.
Según detalló el jefe policial, durante las tareas de vigilancia se registró un movimiento constante de personas, principalmente jóvenes, que concurrían al domicilio investigado y permanecían allí durante apenas uno o dos minutos. Para los investigadores, ese comportamiento permitió establecer que se trataba de compradores que acudían al lugar para adquirir drogas.

La investigación también permitió identificar a un joven que residía a unas dos cuadras del domicilio principal y que, de acuerdo con lo establecido por los investigadores, colaboraba con el hombre de mayor edad en la distribución de los estupefacientes. “Este joven lo que hacía básicamente era una especie de mandadero a órdenes de este hombre mayor. Se suministraba de la droga al jovencito y se dirigía a distintos puntos de la localidad y también realizaba entregas”, explicó Debis.
La operatoria no se limitaba a Rada Tilly. Los investigadores identificaron además un domicilio ubicado en el edificio 28 de las 1008 Viviendas, en Comodoro Rivadavia, que era utilizado como otro punto de expendio. Allí se citaba a clientes y se concretaban entregas.
A su vez, fueron identificados otros dos domicilios vinculados con la investigación, correspondientes a dos mujeres que, según la pesquisa, eran quienes suministraban los estupefacientes al principal investigado.
Con toda esta información reunida durante cinco meses, la Justicia autorizó cinco órdenes de allanamiento: dos en Rada Tilly y tres en Comodoro Rivadavia. Los procedimientos incluyeron además registros vehiculares. Entre los elementos secuestrados se encontraron cocaína fraccionada, sustancias y elementos destinados a su estiramiento, balanzas de precisión, teléfonos celulares, dinero en efectivo y una escopeta calibre 36.

El principal investigado ya contaba con antecedentes por infracción a la Ley 23737, que reprime el comercio y otras actividades vinculadas con estupefacientes. Además, había recibido una condena anterior por este tipo de delito.
Pese a la magnitud del operativo, no se dispusieron detenciones. Las personas identificadas quedaron imputadas y supeditadas al avance de la causa, a la espera de los llamados que disponga la Unidad Fiscal.
Debis remarcó que la pesquisa demandó distintas herramientas y tareas durante varios meses para poder acreditar la actividad investigada. “Cinco meses fueron. Incluyeron diversas tareas, seguimientos, vigilancias, después, bueno, cuestiones tecnológicas que por ahí no puedo develar, por prudencia en la causa. Pero sí, fueron cinco meses arduos y se logró acreditar el comercio de estupefacientes de este hombre y la red que había detrás”, concluyó.








