La profundización de la crisis económica que golpea a los municipios logró que la Liga de los Intendentes se convirtiera velozmente en un espacio institucional de fortalecimiento de gestión y posicionamiento político territorial multipartidario. Sucede que además del crecimiento en participación y la formalización del espacio, la designación del cordobés Daniel Passerini en la Presidencia agigantó las perspectivas de desarrollo real del municipalismo a partir de estrategias de gestión compartidas, pero especialmente aceleró la construcción política transversal, atravesada por la mirada de la militancia en tiempo real y la resolución de conflictos que se multiplican a diario ante la caída estrepitosa de recursos estatales.
No es un movimiento en soledad, sino que requirió tiempo para tejer vínculos afuera de la pecera tradicional del encasillamiento político-electoral. Nadie se atreve a decir que los gobernadores están detrás del juego, pero sí hay indicios de una red de relaciones subterráneas. En el encuentro de Rosario, el anfitrión fue Pablo Javkin, integrante de Unidos y de origen radical, de vínculo aceitado con Maximiliano Pullaro. Otro caso de diversidad ideológica es Ariel Sujarchuk (Escobar), cuyo perfil dialoguista le permitió tejer vínculos de “años con muchos de los intendentes de distintos espacios”, además del peso de su relación con Axel Kicillof, “con quien se encuentra cada vez más seguido para hablar de economía y política”, según pudo saber este medio.
En este escenario de articulación y representación, el municipalismo argentino dio un paso histórico con la creación del Comité de Intendentes del Interior (COFEIN), una estructura inédita destinada a “nuclear y coordinar la agenda estratégica de los principales centros urbanos del país”. Lejos de constituir un hecho institucional aislado, el nacimiento de este espacio reflejó la consolidación de “un método de gestión enfocado en la aplicación del superávit fiscal a la obra pública, la modernización del Estado y la sustentabilidad ambiental” como motores esenciales para el desarrollo de las economías locales.
A diferencia de los armados tradicionales, el comité adoptó una “visión moderna y ejecutiva”, donde el foco operativo esquiva la queja pasiva ante el poder central para priorizar el asociativismo horizontal. El propósito central radica en resolver los desafíos de las grandes ciudades en materia de transporte, infraestructura inteligente, digitalización y transición energética. Fuentes del armado municipalista consultadas por PERFIL destacaron que “las soluciones eficientes a los problemas de los ciudadanos ya no bajan de manera vertical”, sino que “se construyen en red”. El objetivo fundacional, agregaron, es “conectar los casos de éxito de cada ciudad y potenciar la autonomía real de los municipios”.
Mensaje a la Nación y prioridad de gestión
En un diálogo con PERFIL, Passerini precisó los alcances de la gestión que inicia al frente de la liga federal. Remarcó que “el desafío no es sumar nombres a una lista, sino integrar realidades a un proyecto de país”, y señaló una etapa donde la gestión local necesita “más pluralidad y un federalismo real, de acción, no de discurso”. En ese sentido, el jefe comunal advirtió que el escenario recesivo actual no deja margen para el individualismo político, por lo que determinó: “O nos salvamos con los municipios de pie o el país no arranca”.
La falta de respuestas por parte del Ejecutivo hacia las demandas de los Estados subnacionales constituyó otro eje central del análisis. Al respecto, el intendente cordobés explicó que el reclamo de apertura al diálogo “no se trata de lo que alguien crea o de una expectativa personal”, sino de “una necesidad institucional impostergable”.
Passerini subrayó que la demanda no se plantea por los gobernantes, sino “por los millones de familias argentinas que ya hicieron un esfuerzo descomunal y hoy sienten que ese sacrificio fue en vano”. “La esperanza no se sostiene con promesas abstractas mientras el tejido social se deteriora a una velocidad inédita”, alertó, para luego sentenciar que “el interior productivo necesita respuestas hoy, porque las necesidades de la gente no tienen agenda legislativa”.
Rechazo a la polarización y las especulaciones electorales
En cuanto a la relación con las administraciones provinciales, el espacio buscó diferenciar su construcción de las disputas tradicionales de la política. “La Argentina actual está saturada de divisiones que no conducen a nada”, evaluó Passerini, y ratificó que el bloque no se convocó para la queja ni para profundizar en las diferencias.
Según planteó, el contexto exige madurez para “construir coincidencias, potenciar lo que se hace bien en cada rincón y aprender de las gestiones exitosas de cada colega”. De este modo, los jefes territoriales apuntaron a una sintonía constructiva, bajo la premisa de que “el enemigo común es la crisis y la falta de oportunidades, no el que piensa distinto”.

Por su parte, y consultado por PERFIL, Sujarchuk elogió la figura de Passerini: “Daniel representa federalismo y transversalidad. Es uno de los grandes intendentes de la Argentina y una excelente persona. Construimos una gran relación personal e institucional. Su elección para conducir el COFEIN es acertada. Los intendentes de todo el país y de distintos colores políticos tenemos un problema grave en común: la asfixia financiera del Gobierno nacional hacia los municipios. Mientras ellos gobiernan mirando un Excel, nosotros gestionamos la urgencia diaria”.
Ante las lecturas que interpretan este conglomerado transversal como el inicio de un armado electoral de centro para los comicios del próximo año, Passerini rechazó de plano esa especulación. Al respecto, consideró que “hablar de elecciones hoy es una falta de respeto hacia los argentinos que no llegan a fin de mes”. Para definir el carácter de complementariedad que guía al organismo, el dirigente evocó una premisa del papa Francisco al recordar que “nadie puede madurar ni encontrar su propia plenitud eludiendo al otro”, porque “el aislamiento no sana, la cerrazón no salva”.
Más proyectos, como parte de los reclamos
La liga resolvió concentrar sus esfuerzos en la coyuntura actual. Con el propósito de frenar la debacle, los intendentes avanzaron en el impulso de proyectos concretos en el Congreso de la Nación, y sostuvieron que “las necesidades básicas insatisfechas no tienen afiliación partidaria ni ideológica”. El mandatario cordobés fue concreto sobre el rol del espacio en el corto plazo: “La sociedad no nos pide candidatos para el año que viene, nos pide intendentes que resuelvan los problemas hoy”.
Actualmente, el COFEIN finaliza la coordinación de la sede y la fecha para su próxima convocatoria nacional, con un temario que “ya está fijado por la cruda realidad de nuestras comunidades”. “El objetivo es uno solo: operativizar soluciones inmediatas para los vecinos y seguir ampliando este espacio”, proyectó Passerini, quien pidió que “cada vez más intendentes se sumen” y “compartan herramientas de gestión eficaces”.
Con este movimiento, Córdoba capital consolida su rol como laboratorio de políticas públicas exportables, y sitúa al mandatario como el articulador de una nueva liga de gobernanza donde la eficiencia de gestión y la innovación tecnológica operan como las principales credenciales políticas para los tiempos que vienen.
ML








