Empieza el juicio por el triple lesbicidio en un hotel familiar de Barracas

Empieza el juicio por el triple lesbicidio en un hotel familiar de Barracas

Este lunes empieza el juicio contra Justo Fernando Barrientos (69), el hombre acusado de asesinar a tres mujeres luego de arrojar un artefacto explosivo en su habitación y golpearlas para que no pudieran escapar de su habitación en un hotel familiar de Barracas.

A dos años del crimen de Pamela Cobbas (52), Mercedes Roxana Figueroa (43), Andrea Amarante (42) y del intento de asesinato de Sofía Castro Riglos (41), el hombre se sentará en el banquillo de los acusados.

Los jueces Fátima Ángela Ruiz López, Enrique Gamboa y Adrián Pérez Lance deberán decidir si es responsable de homicidio agravado por haber sido cometido con un medio idóneo para crear un peligro común, por femicidio y por discriminación por la orientación sexual de las víctimas.

La acusación será impulsada por el fiscal Juan Manuel Fernández Buzzi.

Además, representando a la única sobreviviente, Sofía Castro Riglos, estará la abogada Luciana Sánchez.

También, en representación de los hijos de Pamela y Roxana, habrá otra querella en manos del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico de la Defensoría General de la Nación (DGN) y el Ministerio Público de la Defensa (MPD).

Asimismo, la federación LGBT también es parte en el juicio con el interés de que se reconozca el triple crimen como un homicidio “de odio y prejuicios a la orientación sexual”, o sea “lesbicidio”.

El brutal ataque ocurrió en la madrugada del 6 de mayo de 2024, alrededor de la una de la mañana, en un hotel familiar ubicado en la calle Olavarría 1621, en Barracas.

Las víctimas, dos parejas de mujeres, dormían en la habitación número 14 cuando el agresor, Justo Fernando Barrientos, que vivía en la habitación contigua, irrumpió en el cuarto.

Barrientos abrió la puerta y arrojó dentro de la habitación un explosivo casero (una bomba molotov), identificado por los testigos como una “bola de fuego”, que rápidamente incendió el lugar.

De acuerdo a las pruebas recolectadas en la investigación, mientras las llamas consumían el cuarto, el agresor golpeó a las mujeres para impedir que pudieran escapar y mantenerlas atrapadas en el fuego.

El ataque no fue un hecho aislado, sino que estuvo precedido por un contexto de hostigamiento y discriminación.

Vecinos del hotel relataron que Barrientos solía insultar a las víctimas llamándolas “engendros” y “tortas”, y que incluso las había amenazado de muerte durante la Navidad anterior.

En el hotel convivían distintos tipos de personas y muchas encontraban en estas habitaciones una alternativa a la calle.

A la discriminación que sufrían Pamela y Roxana por los ataques de Barrientos, se le sumó la mudanza de Andrea y su novia Sofía al departamento, algo que acrecentó los problemas con su vecino del 12.

Al menos 30 personas tuvieron que ser evacuadas de urgencia tras el incendio después de que se produjera la explosión. Nueve fueron trasladadas a distintos centros de salud con graves quemaduras y otras por haber inhalado humo.

Como consecuencia del ataque, fallecieron Pamela Cobbas (52), Mercedes Roxana Figueroa (43) y Andrea Amarante (42). Esta última era sobreviviente de la tragedia de Cromañón.

Sofía Castro Riglos logró salvarse, aunque sufrió graves heridas y continúa enfrentando las secuelas físicas y psicológicas.

Según pudo saber Clarín, no declarará en el juicio y se tomará como prueba su única declaración en el expediente.

Tras el ataque, Barrientos huyó hacia la terraza del edificio, donde intentó quitarse la vida provocándose un corte profundo en el cuello y tuvo que ser hospitalizado antes de ser detenido. Está preso, con prisión preventiva, en el complejo penitenciario de Ezeiza.