Jana Maradona (30) fue la única testigo de la undécima jornada del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60). Durante su testimonio lloró, apuntó contra el neurocirujano Leopoldo Luque y detalló los motivos de la decisión sobre de la internación domiciliaria en la casa del barrio San Andrés de Benavídez, donde su padre falleció el 25 de noviembre de 2020.
La jornada contó con varias discusiones entre las partes. Una de ella se realizó a puertas cerradas, sin presencia del público ni la prensa. Según pudo reconstruir Clarín, se trató un pedido de las defensas sobre la declaración de testigos y el resguardo de estos durante los cuartos intermedios en medio de sus declaraciones.
Eran las 11.50 cuando Jana ingresó a la sala del Tribunal N° 7 de San Isidro. Era la segunda hija de Maradona en declarar como testigo luego de su hermana, Gianinna.
“Durante mi estadía en Brandsen (donde vivió Maradona hasta septiembre del 2020) conocí a Luque, quien era su médico de confianza, a quien mi papá quería. Lo veía visitándolo, preguntaba cómo estaba”, sostuvo Jana, quien agregó que con el neurocirujano “había confianza más allá de lo profesional, había un vínculo humano” con su padre.
La testigo, en otro fragmento de su declaración, habló sobre la internación en la Clínica Olivos donde Maradona el 3 de noviembre de 2020 se operó de un hematoma subdural. El 11 de ese mismo mes se realizó la externación.
Días antes la familia tuvo una reunión con las autoridades de la clínica, Luque, Cosachov y Díaz -entre otros- donde se definió la posterior internación del paciente, que se decidió que fuese en una casa del barrio San Andrés de Benavídez, en Tigre.
Jana señaló que para las autoridades de Swiss Medical lo mejor era continuar la recuperación en una clínica de rehabilitación motriz. “Luque pide un momento para tener una mini reunión privada y nos dice que era demencial esa opción porque por un lado mi papá no iba a querer y por otro, la clínica iba a querer promocionar y que teníamos una sola bala y la teníamos que usar bien, y que la mejor opción era la internación domiciliaria porque íbamos a tener el control de los médicos”, indicó.
Una de las hijas de Maradona sostuvo que para ella “era la mejor decisión” porque era tomada por los profesionales que atendían a su padre.
Leopoldo Luque Foto: Luciano Thieberger“Confié en ese criterio. Swiss Medical iba a estar a disposición completamente y que iban a apoyar la rehabilitación. Luque hizo mucho hincapié de que sea una internación seria”, afirmó, en el marco de una declaración en la que se la notó firme en cada respuesta que dio.
El llanto de una hija
Jana lloró varias veces durante su interrogatorio. Una de ellas fue cuando el fiscal Patricio Ferrari, a cargo de cuestionario, le pidió que describiera la casa donde fue internado su padre.
El otro momento fue cuando recordó el momento en que se enteró por la radio de la muerte de Maradona.
“La realidad es que yo lo defendía a Luque. Yo creía que era un profesional bueno porque él (Maradona) también lo veía a mi papá y se ocupaba. Desde la actitud se lo notaba pendiente. En Clínica Olivos lo defendí porque en un momento no le tenía confianza y él quería estar, reafirmaba su posición. Cuando dijo que era neurocirujano y Dalma le dijo que si no estaba a la altura o no estaba capacitado dé un paso al costado, y Luque dijo ‘yo puedo, estoy con tu papá y tu papá me quiere’. Me pareció atrevido de parte de Dalma, pero hoy me parece claro el mensaje”, recordó.
El último tramo de su declaración Jana habló sobre la última vez que vio a su padre, el miércoles 18 de noviembre, cuando fue a visitarlo y coincidió con su hermana Gianinna, Luque y el médico clínico Pedro Di Spagna, otro de los imputados por la muerte del “Diez”.
Gianinna Maradona. Foto: Luciano Thieberger“Ese día mi papá estaba mal. Entra Luque a la habitación. Mi papá era reacio para hacerse estudios y Luque siempre lo convencía. Ese día salió decepcionado porque no lo logró. Le pidió a Gianinna, entro yo con ella y nos putea. Con un chiste lo ablandamos hasta que Gianinna le dice que tenía que hacer chequeos. Mi papá nos putea y nos vamos preocupadas para entender qué debíamos hacer, cómo actuar”, sostuvo.
Ya en el turno del contrainterrogatorio, a cargo de la defensa de Luque, Jana fue contundente en cada pregunta que le realizaron. También dijo no recordar varios momentos del 2020, muchos de ellos expresados en chats que fueron exhibidos y leídos en la audiencia.
“El liderazgo de la salud era Luque. No es que Di Spagna se agregó a este grupo. Es lo que es, lo que fue”, reafirmó y detalló que el cuidado de la salud de su padre se “dividía en anillos”: “El primero era Luque, Cosachov (Agustina, la psiquiatra) y Díaz (Carlos, psicólogo). El segundo era Swiss Medical con la internación domiciliaria”.
La declaración de Díaz
La audiencia continuó con la segunda declaración del psicólogo Carlos Díaz, quien nuevamente no aceptó preguntas de la fiscalía ni los acusadores y que respondió puntualmente sobre una base de chats con la psiquiatra Cosachov.
El psicólogo aseguró que es importante en un tratamiento la existencia de un equipo interdisciplinado y que buscó “psicoeducación” entre el entorno médico de Maradona y la familia.
También aclaró sobre el chat con Cosachov en el que le decía a la psiquiatra que no iba a decirle a Gianinna que llegó a Maradona por intermedio de Matías Morla, abogado y representante del “Diez”.
El psicólogo Charly Díaz. Foto: Luciano Thieberger“Estaban en plena disputa con Morla y me parecía que no sumaba al tratamiento”, explicó.
“La fiscalía dice en su acusación que no transmitía el verdadero cuadro del paciente. Verónica y Gianinna dijeron que les hablé de un trastorno bipolar. Yo soy transparente. El paciente venía de muchos años de consumo problemático. Yo iba explicándoles lo que iba a hacer, pero no podía hacer un pronóstico, sería obrar de mal modo”, indicó.







