–Carletto Ancelotti, el DT italiano, ganó cinco Champions League y lo llamaron para que saque del pozo a Brasil… ¿Cuántos chicles masca durante los partidos de su equipo?
-Una vez se los contaron: 15.
-Sí, tira uno y se manda otro… Es una máquina, una mandíbula de acero.
-La marca es Mentos pure fresh. Debe tener un buen aliento a menta…
-Lo que no vi es que haga globos…
–O Globos, querrás decir.
-Se ve que sus chicles son como el Jirafa, que se estiran pero no se inflan.
-Sea como sea, el chicle no combina con su elegancia, de ninguna manera. Carletto sale a la cancha bien peinado, de traje azul, corbata al tono, camisa blanca y chaleco. Todo un gentleman. No se sabe si es un DT o el presidente de la Corte Suprema. Pero empieza a masticar y…
-¿Y qué querés? Algo tiene que hacer para calmar los nervios. Y más, si Brasil empieza perdiendo 1-0, como contra Japón… Antes, como el Flaco Menotti o Coco Basile, los entrenadores no paraban de fumar. No terminaban de sentarse en el banco que ya estaban encendiendo un faso… Pero ahora está prohibido.
-O tienen que hacer como Falcioni, que pita a las escondidas…
-¿Y Babington? ¿Te acordás cómo hacía malabares con las colillas?
-Sí, parecía una atracción del circo: se ponía las colillas en la boca, las mordía y jugaba a no quemarse la lengua.
-Después vinieron los que se vaciaban tres o cuatro botellitas de agua, como Carlos Bianchi.
-O los que se hacían los graciosos, como Bilardo, y llenaba las botellas de champagne con Gatorei, señorita.
-Yo me quedo con Bielsa…
-¿En serio? ¿El Loco? ¿Pero mirá que Uruguay quedó eliminado en primera ronda en un grupo en el que también estaban Cabo Verde y Arabia Saudita?
-Me quedo con su costumbre de tomarse un café sentado en una heladerita. Eso quise decir…
-No, dejá. La heladerita es para ir a la playa. O a un camping…
-Pero volvamos a Ancelotti. ¿Dónde tira los chicles que ya perdieron el gusto? ¿Los deja pegados debajo del banco de suplentes? ¿Se los da a algún asistente para que busquen un tacho?
-No sé. Pero el tema son los dientes de Don Carlo, como le dicen los españoles. ¿Tendrá caries? ¿Se habrá tenido que hacer algún tratamiento de conducto?
-Seguramente cuenta con un buen plan odontológico, con controles periódicos. Un buen plan azul, celeste… O verdeamarelo.
-¿Qué hace con el chicle cuando habla con los jugadores del Scratch? ¿Se lo saca de la boca?
-Supongo que sí. Si encima que no maneja del todo bien el portuñol habla con un chicle…
-Podrán decir lo que quieran del entrenador, pero me gustó que lo haya convocado a Neymar.
-El día que Carletto dio la lista de convocados, Ney se emocionó como si fuera su primer Mundial. Y ya era el cuarto. Es divino, muy amigo de Messi.
-En los primeros partidos de esta Copa estaba sentado en el banco de suplentes lleno de aros y collares de oro, como si fuese un cantante de trap.
-En esos partidos, también, Lula, presidente de Brasil, dijo que Neymar, por sus faltazos, era el primer jugador de la historia que hacía “home office”.
-Los que también llaman la atención son las leyendas brasileñas que se ubican en el palco de honor: Ronaldo, Ronaldinho, Roberto Carlos, Caetano Veloso…
-No es Caetano Veloso, es Bebeto… ¿Me parece a mí o Ronaldo está cada vez más parecido al Chiqui Tapia?
-No sé, puede ser… Pero eso sí: no tiene secanuquinha.








