El ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha presentado este jueves su dimisión, en un intento de sacar al Partido Laborista de su actual parálisis y forzar un proceso de primarias. No ha ido tan lejos, de momento, como para activar automáticamente ese proceso. No está claro, por el momento, que Streeting disponga aún del necesario respaldo de ochenta diputados, para poner en marcha la competición. Y en cualquier caso, no quiere ser visto por sus compañeros como el primero en lanzar la piedra, o como un oportunista dispuesto a acelerarlo todo para cortar el paso a otros rivales.
El ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, dimite para acelerar el reemplazo de Starmer








