cuestionan el manejo de la información que se hizo desde Argentina

cuestionan el manejo de la información que se hizo desde Argentina


Una rata vivaracha y con ojos negros dominó las tapas de los diarios franceses. Es la “rata argentina”, transmisora del hantavirus. Con los 26 casos contactos testeados y con resultado negativo y una paciente contaminada en el avión que la traía desde el barco en España a Paris muy grave, el gobierno francés está inmensamente preocupado por el virus, si muta, se extiende y qué medidas se deben adoptar en toda Europa para que no se expanda.

Por lo pronto la gente hace cola en la farmacia para comprar máscaras como en el Covid, aunque se ha informado que hay provisiones para tres meses. Una psicosis que se vincula al miedo a otra pandemia, al encierro, a la falta de vacunas , que asusta a la población.

Mayor coordinación internacional

El primer ministro francés Sébastien Lecornu considera que la lucha contra la propagación del hantavirus requiere “una mejor coordinación internacional y, por lo tanto, desea reforzar la cooperación sanitaria”, tal como anunció en su cuenta de X.

“He pedido a los ministros que refuercen de inmediato la cooperación con los países vecinos y que impulsen una mayor coordinación de los protocolos sanitarios implementados en la Unión Europea y el espacio Schengen”, explicó el primer ministro en su publicación.

“Romper las posibles cadenas de transmisión exige compartir rápidamente información, decisiones y lecciones aprendidas”, dijo el premier francés.

El protocolo francés

Francia, al igual que sus vecinos europeos, quiere evitar cualquier brote del virus. El gobierno anunció la implementación de medidas “muy estrictas”, presentadas por la ministra de Salud, Stéphanie Rist, como “las más estrictas de Europa para proteger al pueblo francés”. El objetivo declarado es “romper las cadenas de transmisión” de la enfermedad.

Según un decreto publicado en el Diario Oficial entre el domingo y el lunes, las personas que viajaban a bordo del crucero MV Hondius y llegaron a territorio francés deberán ser “puestas en cuarentena en un centro sanitario, durante el tiempo necesario, para realizar una evaluación médica y epidemiológica”. Tras esta evaluación, permanecerán “en cuarentena o aislamiento” durante un período total de hasta 42 días.

Cualquier persona que haya estado en contacto con una persona infectada o que “presente un riesgo grave de infección por la cepa andina del hantavirus” también podrá ser sometida a estas medidas, “cuando parezca que presenta un riesgo grave de infección”. “Esta evaluación tiene en cuenta las condiciones en las que se produjeron estos contactos y, cuando corresponda, el equipo de protección personal que llevaban puesto”, especifica el texto.

La actitud de Argentina y Estados Unidos

Los epidemiólogos no están contentos con la actitud argentina y norteamericana, que no son miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Hay un agujero en la raqueta y es que Argentina y Estados Unidos no colaboran con la información que tienen. No la comparten con la comunidad científica ni con los epidemiólogos” denunció uno de los epidemiólogos más importantes de Paris.

Les sorprende que los científicos argentinos no hayan ido al basural en Ushuaia a investigar y compartir lo que encontraron. Todos están tratando de reconstruir el recorrido del paciente holandés cero, que pasó dos días en Ushuaia y visitó las cercanías del basural. Pero también Argentina, Chile y Uruguay, antes de fallecer en el barco. Su esposa, ornitóloga como él, murió en Sudáfrica.

Clarín consultó al Ministerio de Salud de la Nación sobre las críticas en Francia y contestaron que este jueves, el embajador francés en nuestro país estuvo en el Ministerio de Salud y agradeció la cooperación.

¿Un protocolo común?

“La ministra de Sanidad Stephanie Rist ya se ha puesto en contacto con varios países europeos, que recibieron pasajeros del MV Hondius, para coordinar la gestión del hantavirus y compartir con ellos las decisiones de salud pública que el gobierno francés ya ha adoptado”, añadió el primer ministro francés.

La idea de Francia es conformar un protocolo común en toda la Unión Europea, con tratamiento, internacionales, conducta de casos contactos , aislamiento y cuidados.

“Actualmente, no existe ningún tratamiento antiviral ni vacuna contra el hantavirus. La cepa ‘Andes’ del hantavirus es una enfermedad de las paredes de los vasos sanguíneos que las daña”, afirmó Olivier Schwartz, virólogo y director de la Unidad de Virus e Inmunidad del Instituto Pasteur. “No existe ningún tratamiento antiviral eficaz aprobado. Solo se ofrecen cuidados paliativos”, continuó el científico.

“Nos protegemos mediante medidas de protección física: usar mascarilla y lavarse las manos son suficientes para crear una barrera adecuada”. Hasta la fecha, no hay ninguna vacuna disponible, de ahí la necesidad de una investigación rápida y coordinada.

Habitaciones de máxima seguridad

“La pasajera francesa que contrajo el virus continúa en cuidados intensivos en estado grave”, declaró la ministra de Sanidad, quien añadió que no proporcionó más detalles sobre su estado para respetar la confidencialidad profesional. “En total, se han identificado 22 casos de contacto en Francia. Todos ellos han sido contactados, sometidos a pruebas, hospitalizados o se encuentran hospitalizados, y están bajo un riguroso seguimiento médico”, añadió Stéphanie Rist, señalando que “no hay indicios que sugieran una transmisión generalizada del virus en todo el país”. Los resultados se conocieron hoy y son negativos.

La ministra de Sanidad francesa Stéphanie Rist confirmó que todos los contactos estrechos que viajaron en avión con una persona infectada están en cuarentena. Foto Reuters

Ante la crisis, el gobierno francés opta por las “máximas precauciones”. La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, confirmó el martes que todos los contactos estrechos que viajaron en avión con una persona infectada están o estarán hospitalizados en habitaciones de máxima seguridad. El principio de precaución, desde las medidas de barrera hasta el aislamiento hospitalario, como guía para la salud.

No hay transmisión del virus en Francia

Los casos identificados son exclusivamente pasajeros del crucero. No hay evidencia de transmisión generalizada del virus dentro del país”, declaró Stéphanie Rist durante una conferencia de prensa en su ministerio en París, a la que asistieron varios científicos y médicos de renombre.

Cinco ex pasajeros del crucero holandés se encuentran aislados en el Hospital Bichat de París. Una de ellas, mayor de 60 años y gravemente enferma, está en cuidados intensivos desde el lunes. La paciente, que padecía la forma más grave de enfermedad cardiopulmonar, tuvo que ser conectada a un respirador para ayudarla a respirar durante su recuperación, explicó el profesor Xavier Lescure, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Bichat y coordinador médico del rastreo de contactos en todo el país.

Para contener el virus, que se estima que causa entre un 20 % y un 50 % de muertes según las circunstancias, el primer ministro decidió finalmente el lunes por la noche poner en cuarentena en hospitales a todos los casos de contacto.

“Tenemos que tomar las máximas precauciones”, comentó uno de los expertos. Los 22 pasajeros franceses de dos vuelos internacionales —Santa Elena-Johannesburgo y Johannesburgo-Ámsterdam el 25 de abril— en los que viajaba una mujer neerlandesa que falleció posteriormente, han sido hospitalizados o se encuentran hospitalizados, confirmó el ministro el martes.

Romper las cadenas de transmisión

“Estamos rompiendo las cadenas de transmisión” dijo. “Estas personas asintomáticas”, que, según Stéphanie Rist, “parecen aceptar las restricciones voluntariamente, están aisladas en uno de los trece centros de referencia franceses equipados con cámaras de flujo de aire con presión negativa”. Se ha confirmado la presencia de cuatro menores entre ellos, incluyendo tres adolescentes. Los cuatro dieron hoy negativo.

EL profesor Xavier Lescure enfatizó: “No conocemos ningún factor de riesgo” vinculado a esta enfermedad. “Es la misma enfermedad y, lamentablemente, la misma tasa de mortalidad” que en adultos. La cuarentena, que durará “al menos dos semanas”, tiene como objetivo “romper las cadenas de transmisión” del virus. Después de este período, dependiendo de la información sobre posibles mutaciones del virus y la extensión de la epidemia, el protocolo podría flexibilizarse.

La misión de la OMS

Hasta la fecha, la OMS informa que el número de contactos del barco y los dos vuelos internacionales ha aumentado a más de 600 e involucra a más de veinte países. La prioridad inicial es contactarlos a todos.

La OMS ha establecido un protocolo bastante estricto para aislar a los contactos de alto riesgo, como aquellos que pasaron más de quince minutos a menos de dos metros de las personas infectadas. Quienes se consideran de bajo riesgo pueden llevar una vida normal. Pero deben mantener contacto diario con sus autoridades sanitarias para monitorear su salud.

Algunos científicos presentes el martes en el Ministerio de Salud, como el epidemiólogo Antoine Flahault, abogan por un control global más estricto de todos los contactos.

El gobierno francés se sumó a su opinión a principios de esta semana. A pesar de las numerosas precauciones adoptadas, dado que el período de incubación de la enfermedad puede durar hasta seis semanas, se prevé que la crisis continúe.

“Podrían aparecer otros casos en las próximas semanas”, enfatizó el martes Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. Por lo tanto, “espera” que los países sigan los “consejos y recomendaciones” de su organismo para prevenir la propagación del virus.