130 años del Cuerpo Médico Forense: cómo evolucionó la prueba científica en la Argentina

130 años del Cuerpo Médico Forense: cómo evolucionó la prueba científica en la Argentina

El 3 de julio de 1896, cuando la Ley 3.356 dio origen al Cuerpo Médico Forense, la Justicia argentina no imaginaba un futuro dominado por perfiles genéticos, tomografías post mortem y análisis toxicológicos capaces de detectar cientos de sustancias en poco tiempo. En aquel entonces, la ciencia aplicada a la Justicia era mucho más reducida: un puñado de médicos asesoraba a los magistrados en reconocimientos y exámenes básicos. Ciento treinta años después, aquel esquema embrionario derivó en una estructura compleja y altamente especializada, convertida hoy en una pieza central del sistema judicial actual.

Este viernes 3 de julio, la Sala de Subastas de la Corte Suprema fue escenario del acto conmemorativo por el aniversario, del que participaron jueces, funcionarios, autoridades académicas, representantes gremiales y miembros del Cuerpo Médico Forense y de la Morgue Judicial.

“El cuerpo médico forense es el engranaje invisible de las sentencias”, sintetizó Pablo Lamounan, director del Centro de Asistencia Judicial Federal, al describir el rol del organismo. La frase resume una idea repetida durante toda la jornada: detrás de buena parte de las sentencias judiciales hay una pericia técnica que sostiene –o derrumba– hipótesis, testimonios y reconstrucciones.

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Lamounan subrayó además que el trabajo del organismo ya no se limita a la Ciudad de Buenos Aires. “La Corte ha dispuesto federalizar el alcance del Cuerpo Médico Forense”, explicó, al detallar el despliegue de profesionales hacia distintas provincias para asistir en pericias complejas y evaluaciones previsionales. En esa línea, destacó también el concurso lanzado en 2022 para cubrir vacantes: “Fue el concurso más grande de la historia del cuerpo médico forense”.

Origen. En 1882 fue designado Julián Fernández como primer “Médico de Tribunales”. Catorce años después, con la ampliación a seis integrantes, nació formalmente el Cuerpo Médico Forense.

Desde entonces, el crecimiento fue sostenido: nuevas especialidades, reorganización normativa, profesionalización por concursos y una creciente sofisticación tecnológica. Un punto de inflexión llegó en 2009, cuando la Corte aprobó por primera vez un reglamento orgánico integral para el organismo.

El decano del cuerpo, Leonardo Ghioldi, destacó que la Corte mantuvo históricamente un interés directo en el organismo. “A la Corte hay que leerla en sus sentencias, pero también es interesante ver lo que hace en su propia casa”, sostuvo, en alusión a las inversiones en infraestructura, equipamiento y concursos.

Los números. El Cuerpo Médico Forense realiza entre 30.000 y 40.000 pericias anuales, mientras que la Morgue Judicial –dependencia creada en 1908 y hoy bajo su órbita– practica alrededor de 4.000 a 4.500 autopsias por año.

“Cada una de esas autopsias implica no menos de 20 a 30 muestras que van a ser procesadas por cada laboratorio”, detalló Ghioldi.

Santiago Maffia, director médico de la Morgue Judicial, explicó que allí se realizan entre 15 y 20 autopsias diarias. “Estas autopsias tienen como objeto determinar la causa y manera de la muerte en casos de muerte violenta o sospecha de criminalidad”, señaló.