“El tiempo pone todo en su lugar. La verdad siempre encuentra su camino y el amor, cuando es verdadero, sabe esperar”, había posteado, este lunes por la tarde, en sus redes Candela Arizaga, junto a una foto romántica con Facundo Moyano. Era el prólogo de una noticia que los tendría como protagonista…
La Justicia porteña levantó la restricción perimetral que le impedía al exdiputado nacional Facundo Moyano acercarse a su pareja, Candela Arizaga. La decisión se tomó después de que el dirigente se presentara a declarar, en la tarde del lunes, en el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas N° 4.
“Ya no había más elementos para sostenerla, así que está levantada la perimetral y ya puedo verla a Candela con normalidad. Estoy contento, más allá de que la investigación seguirá su curso”, afirmó Moyano al salir de la sede judicial, ubicada en el centro porteño.
Pese al levantamiento de la medida, la investigación judicial continuará. Moyano está imputado en una causa por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, en un expediente que también contempla hechos investigados en el marco de una denuncia por violencia de género.
La semana pasada, Arizaga se había presentado ante la Justicia solicitando que se levantara la restricción. En esa oportunidad, manifestó que quería retomar la relación con el exdiputado y negó haber sufrido violencia de género.
“Es increíble cómo empezó todo esto, ¿no?”, sostuvo Moyano ante los medios. “Me refiero a que esto que empezó con una supuesta violencia y privación ilegítima de la libertad… No puedo creer ni entender todo el derroche de tiempo y periodistas que los medios dedicaron a este circo. Yo respetaba a muchos de ustedes, a los que consideraba serios, pero ya no, me dejaron perplejos”.
Ante el asedio de las preguntas, Moyano sorprendió. “Hoy Candela me consultó qué responder sobre el embarazo y el casamiento”, dijo entre sonrisas. “Mirá cómo se transformo todo esto, de violencia de género y privación ilegítima de la libertad, a embarazo y casamiento. ¿Si está embarazada? Yo hoy no puedo confirmar nada”.
El conflicto entre Moyano y Arizaga salió a la luz el 4 de agosto, cuando ella salió del edificio donde vivía el ex diputado y fue vista corriendo por la zona de Belgrano. El sindicalista fue detenido y posteriormente quedó imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Tras ser excarcelado, se establecieron distintas pautas de conducta, entre ellas la prohibición de acercarse y comunicarse con Arizaga.
En septiembre, además, la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad imputó a Moyano por desobediencia ante la sospecha de que había mantenido un encuentro con Arizaga en el Aira Apart Hotel Buenos Aires pese a la restricción vigente.
Moyano, este lunes, volvió a molestarse cuando le preguntaron qué fue lo que sucedió aquella madrugada de agosto. “Yo no tengo ni tuve ninguna responsabilidad. No pasó nada, todo el mundo lo sabe, 24 testigos confirmaron que no pasó nada, la propia Candela insistió en que no hubo nada. Fue un tema mediático, los medios vieron que era yo… Ojalá se conozcan los verdaderos victimarios y responsables de violencia de género.









