Las Copas del Mundo de fútbol están llenas de historias y mientras se disputa el Mundial 2026, una de ellas es la que escribirán el próximo domingo las selecciones de México e Inglaterra en busca de los cuartos de final de la competencia.
Envalentonado tras la cómoda victoria ante Ecuador, el conjunto mexicano volverá a jugar frente a su público, que el martes copó las calles de Ciudad de México. Sin embargo, el foco esta vez no está puesto sobre los dirigidos por Javier Aguirre, sino sobre sus rivales.
Es que el escenario elegido para este atractivo encuentro es el Estadio Ciudad de México, mejor conocido por su nombre previo, Estadio Azteca, donde Inglaterra no juega desde el 22 de junio de 1986. Sí, el día del “Gol del Siglo” y de la “Mano de Dios” de Diego Armando Maradona. Así, los ingleses revivirán una de las mayores pesadillas de su historia.
Hace poco más de una semana, cuando la Selección Argentina se preparaba para enfrentar a Austria, aquel lunes amaneció con las redes sociales inundadas de recuerdos de Maradona y esa tarde inolvidable que cobró todavía mayor valor por el título conseguido exactamente siete días más tarde.
No fue cualquier 22 de junio el que acaba de pasar, sino que es el que marcó que pasaron 40 años del 22 de junio más inolvidable de todos.
Y Lionel Messi, como si estuviera atento a todos los detalles y hubiera pensado en homenajear al Diez, se despachó con dos goles frente a los austríacos que sellaron la clasificación de la Scaloneta a los dieciseisavos de final del certamen mundialista.
Lo que para los jugadores argentinos, con la Guerra de Malvinas crudamente fresca en el recuerdo, fue la mayor victoria de su carrera hasta ese momento y con ventaja la más significativa a día de hoy, también marcó a fuego a los ingleses, quienes sufrieron la magia y la viveza del mejor Maradona en cuestión de minutos.
“Engañó al árbitro y a los asistentes con una mano, pero después marcó probablemente el mejor gol de la historia de los Mundiales”, sentenció Glenn Hoodle, mediocampista que en aquel entonces militaba en el Tottenham Hotspur.
“Me gusta Diego, tengo que admitirlo. Nos hizo trampa, pero lo he perdonado. Maradona fue el mejor jugador de nuestra era. Lo que hacía en una cancha era mágico”, agregó tiempo después Gary Lineker, el goleador de México 1986 con seis tantos (uno más que Diego) y quien marcó el descuento aquella tarde mexicana, aunque en el recuerdo popular pareciera que el partido terminó 2-0.
En 1986, no había nacido Harry Kane -autor del doblete que rescató a Inglaterra frente a RD Congo- ni ninguno de los 26 futbolistas ingleses convocados para este Mundial 2026.
El entrenador alemán Thomas Tuchel, a su vez, era un niño de 12 años que todavía no había abandonado su Krumbach natal antes de unirse a la academia juvenil del FC Augsburgo y comenzar su breve carrera como futbolista.
Sin embargo, serán ellos los encargados de volver a un escenario que a sus hinchas, especialmente los más experimentados, no les trae los mejores recuerdos. El próximo domingo a partir de las 21 de la Argentina, serán los encargados de intentar cerrar una herida. Se jugarán el pase a los cuartos de final, instancia en la que ya estará esperando Brasil o Noruega (se enfrentan desde las 17).
Para México, además, una victoria significaría volver a unos cuartos de final de un Mundial, justamente, después de hacerlo por última vez en 1986. Habrá mucha historia en juego.








