La frontera norte volvió a convertirse en escenario de una batalla campal. Este viernes por la mañana, lo que parecía ser un operativo de control rutinario en el límite entre la Argentina y Bolivia terminó en un choque de extrema violencia protagonizado por efectivos de la Prefectura Naval y un grupo de personas que intentaba ingresar mercadería al país por fuera del radar legal.
El epicentro del conflicto fue la franja que conecta la localidad salteña de Aguas Blancas con la ciudad boliviana de Bermejo. La chispa que encendió el descontrol fue la intercepción de un traslado de productos a través de un sendero clandestino. Cuando los uniformados procedieron a revisar los cargamentos, la situación se descontroló de inmediato.
El nivel de hostilidad escaló en cuestión de segundos, dando paso a corridas generalizadas y forcejeos. La gravedad del episodio quedó plasmada en una serie de videos que comenzaron a circular durante la mañana, donde se escuchan con claridad varias detonaciones de fondo mientras la multitud intenta escapar del sector a las apuradas.
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Pese a la contundencia de las imágenes, todavía reina el hermetismo institucional. Hasta el momento, ninguna autoridad informó de manera oficial quién efectuó los disparos, bajo qué circunstancias exactas se abrió fuego, ni si el brutal altercado dejó un saldo de personas heridas.
Separadas apenas por el río Bermejo, ambas localidades mantienen un flujo de tránsito que no para. Sin embargo, en paralelo a la aduana formal, opera una red de sectores no habilitados que obliga a las fuerzas federales a desplegar operativos constantes para intentar frenar los delitos asociados al movimiento irregular.
Proteger un país ya no es solo cuidar sus fronteras
El fantasma de Paso Camba y el despliegue del Plan Güemes
La conflictividad en Aguas Blancas no es un secreto y el Estado nacional la tiene en la mira. Toda esa región se encuentra bajo el paraguas del “Plan Güemes”, la iniciativa impulsada por el Ministerio de Seguridad de la Nación para reforzar los controles en la frontera norte salteña y dar pelea en tres frentes críticos: el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando.
Lejos de ser un hecho aislado, el estallido de este viernes tiene un antecedente directo que ocurrió hace apenas unas semanas. El pasado 27 de agosto, el sector conocido como Paso Camba (también dentro de la jurisdicción de Aguas Blancas) ardió tras un procedimiento similar de secuestro de mercadería.
En aquella oportunidad, la reacción de los involucrados incluyó una lluvia de piedrazos contra los móviles de la Prefectura, lo que motivó una repuesta con balas de goma. El nivel de los disturbios fue tal que se requirió la intervención de urgencia de la Gendarmería Nacional para ordenar el área, forzando a las autoridades locales a solicitar el cierre temporal del cruce.
TC









