El viernes de cuartos de final de la Liga Endesa deparó una jornada doble que difícilmente olvidarán los aficionados al baloncesto español. Dos partidos, dos victorias contundentes y dos historias muy distintas. El Valencia Basket cerró su eliminatoria con la tranquilidad del que sabe lo que hace, mientras que el Asisa Joventut firmó en Badalona una de sus mejores actuaciones de la temporada para igualar la serie ante Baskonia y obligar a un tercer y definitivo partido el domingo en Vitoria.
Pedro Martínez llegó al Bilbao Arena con una deuda pendiente. El miércoles, en el Roig Arena, su equipo había necesitado una remontada de trece puntos en el último cuarto para no marcharse a casa con el 0-1. Aquella noche, el Surne Bilbao había dominado durante más de treinta minutos con una solidez que sorprendió a propios y extraños. Esta vez no hubo drama ni necesidad de épica. El Valencia salió enchufado desde el primer cuarto, golpeó antes que el Bilbao y no soltó la ventaja en ningún momento. Un parcial de arranque de 2-13, con Sako, Taylor y Badio acertados desde el inicio, dejó a los hombres de negro sin argumentos antes de que el partido tomase forma.
El Bilbao reaccionó con algo de acierto desde el triple, su principal arma a lo largo de toda la eliminatoria, y recortó hasta el 16-22 al final del primer cuarto. Pero la sensación era clara: esto no iba a parecerse en nada al primer partido. El segundo cuarto fue un intercambio de golpes en el que el Bilbao nunca encontró la manera de igualar la intensidad visitante. Cada triple local tenía respuesta inmediata desde el bando valenciano, y el descanso llegó con un 37-47 que reflejaba un dominio sin fisuras.
Después de la pausa, Kameron Taylor tomó el partido por las solapas. Dos triples consecutivos de una calidad notable dispararon la ventaja hasta los diecisiete puntos en menos de tres minutos. Reuvers y De Larrea se sumaron desde el perímetro y Sako aportó músculo bajo el aro en los momentos en que el juego exterior se cerró. El 49-71 al final del tercer cuarto dejó la eliminatoria liquidada. El último cuarto fue trámite puro: Martínez administró minutos con las semifinales ya en la cabeza, el Bilbao maquilló el marcador con algunos triples en los minutos finales y el resultado definitivo, 71-88, reflejó una superioridad que no admitió discusión en ningún momento. Taylor, con 15 puntos, y Reuvers, con 14, lideraron una victoria coral en la que hasta nueve jugadores anotaron.
Mientras tanto, en Badalona se vivía otra película. El Olímpic registró casi ocho mil espectadores para uno de los partidos más importantes del año para la Penya, y la afición no se fue a casa decepcionada. El Joventut de Dani Miret salió al parqué como si le fuese la vida en ello y destrozó a un Baskonia irreconocible durante gran parte de la noche. El artífice principal fue Cameron Hunt, que firmó una actuación de 27 puntos que dejó sin respuesta al conjunto vitoriano. Triples desde cualquier ángulo, en los momentos más exigentes y siempre cuando su equipo más lo necesitaba.
Los verdinegros llegaron a mandar por 22 puntos en la primera mitad, aunque Baskonia cerró el segundo cuarto con un parcial de 0-9 liderado por Trent Forrest que le permitió llegar al descanso con un 44-31 que mantenía la esperanza. Pero la reacción visitante no tuvo continuidad tras el paso por vestuarios. Hunt retomó el mando en el tercer cuarto con otro triple desde la esquina para colocar el 62-43, y el Olímpic empezó a oler el empate en la serie.
La noche tuvo también un episodio bochornoso protagonizado por Rodions Kurucs, que empujó de manera flagrante a Guillem Vives cuando el partido estaba ya visto para sentencia. La acción desencadenó una tangana en la que también fueron sancionados con antideportivas Eugene Omoruyi y, de forma del todo incomprensible, Ricky Rubio. Una mancha en una noche brillante para los de Badalona, que se impusieron con claridad (82-63) y fuerzan el partido decisivo este domingo en el Buesa Arena a las 19 horas.
El Valencia ya espera en semifinales. El miércoles sabrá en el Roig Arena quién viene a buscarle.








